Profesionales de la
Información y Documentación

Alfredo Urdaci es periodista y asesor en materias de comunicación para empresas y dirigentes (www.urdaci.es) - España.
Sr. Urdaci, podría hacer una breve presentación suya para aquellos que puedan no conocerle – principalmentalmente de otros países.
Soy periodista, he trabajado en prensa, radio y televisión. Fui corresponsal de Radio Nacional de España en Roma de 1993 a 1996. He presentado y dirigido informativos en la radio pública, y en la televisión pública. Fui presentador y director del Telediario segunda edición de 1998 a 2004. Durante ese período mantuvimos un liderazgo firme y consolidado en las audiencias. Desde 2004 hasta hoy me he dedicado a escribir varios libros, y al asesoramiento en materias de comunicación para empresas y dirigentes.
Su vida profesional ha estado ligada a los medios de comunicación, ¿ha cambiado mucho la profesión desde que Usted comenzó?
Sin duda. Los cambios son vertiginosos, sobre todo en dos aspectos: el tiempo y la participación. En lo que se refiere al tiempo, hemos pasado a hacer información en tiempo real con coberturas “just in time”, en el más puro directo. Respeto a la participación, hoy, gracias a internet, es imposible concebir los medios sin la interacción de los espectadores. La información se ha contagiado además de otros géneros como el entretenimiento. Hoy a veces es difícil distinguir entre contenidos de una y otra naturaleza.
Hace pocos días hemos vivido en todos los medios de comunicación el caso del “niño del globo”, donde se demostró que al final todo era un montaje de los padres para hacerse publicidad. ¿Por qué parece que los periodistas han olvidado cumplir el primer mandamiento del periodismo anglosajón “si tu madre te dice que te quiere, compruébalo”?
Por lo que le decía en mi anterior respuesta. Tener certezas se ha convertido en una empresa muy difícil. Cuando todo se hace en directo, se emplean las energías y los medios en retransmitir la realidad, y se deja la comprobación de las cosas para los capítulos sucesivos. El público acepta muy bien que le contemos historias nuevas de forma inmediata, pero muchas veces las cosas no son lo que parecen, y cuando se comprueba la realidad, el resultado es una pérdida de credibilidad de la prensa y la televisión.
¿Es la información, a principios del siglo XXI, una “mercancía” que se compra y vende según intereses partidistas?
El interés económico es muy fuerte. Cuando un medio de comunicación cambia su línea editorial por el tratamiento que los poderes públicos dan a sus licencias de televisión, por poner un ejemplo, estamos viendo la fuerza que tiene la cuenta de resultados en la opinión de un medio. La creación de los grupos multimedia ha pervertido la actuación de los medios, que muchas veces (es lícito pensarlo) presionan a los poderes públicos o los respaldan en función de la concesión de licencias o a cambio de reformas legales que les beneficien.
¿Cuánto de los que dicen los periodistas resiste el paso del tiempo?
Muy poco. Porque los periodistas escribimos la historia del presente. La historia con mayúsculas es cosa de los historiadores. Por eso debemos tener la suficiente humildad para confesar nuestras limitaciones, y la debilidad de nuestras certezas.
Uno de los problemas actuales de Internet es que se posee muchísima información pero no hay forma de saber si es cierta ¿como cree Usted que podríamos resolver este problema?
Internet está en sus primeros pasos, y por tanto debe crecer mucho y debe madurar también mucho. No hay otra forma de resolver esa gran cuestión que no sea la de siempre: leer mucho, comprobar mucho, cuestionar mucho, y formarse un buen criterio.
Durante 6 años Usted estuvo presentando el Telediario (noticiero) de TVE1, ¿cómo era su relación con los documentalistas de la cadena? ¿realmente se valoraba su trabajo? ¿cree que se ha producido algún cambio en la relación periodista-documentalistas en estos años?
Le voy a confesar algo. Mi primer trabajo en la radio pública fue en el departamento de archivo y documentación. Eso me ha llevado a tener una gran consideración por una parte fundamental de nuestro trabajo. Le diré que estoy convencido de que uno de los grandes valores de una cadena de televisión o radio, o de un periódico es el departamento de documentación. Los nuevos soportes, la nueva tecnología, en lugar de restarle importancia ha hecho que sean imprescindibles. A más información se hace más necesario un departamento que tenga buenos criterios, que conozca el trabajo de los periodistas y que sepa desbrozar la selva para llevar a los claros del bosque.
Está Usted de acuerdo con la idea de que los periodistas tendrán que ser cada vez más capaces de recuperar y gestionar información, pero siempre necesitarán del documentalista, convertido ahora en gestor de información digital.
Estoy profundamente convencido de esa afirmación.
La Fundación Ciencias de la Documentación ha puesto en marcha un proyecto internacional denominado “Información para el Cambio Ciudadano” que pretende, entre otras cosas, concienciar a los poderes políticos de la importancia de contar con ciudadanos “informados” para que desde su conocimiento puedan realizar una transformación social personal y nacional. ¿En su opinión, cómo puede la información construir sociedad y ciudadanía?
Los ciudadanos hacemos sociedad cada día con nuestras decisiones. La libertad y la capacidad de decidir dependen en buena parte de la calidad de la información que recibimos para adoptar actitudes. Sin buena información no hay buena sociedad, sin información de calidad no hay libertad responsable.
Pero, ¿realmente le interesa a los poderes públicos contar con ciudadanos “informados” que sepan extraer sus conclusiones de las informaciones recibidas?, y en este mismo orden de cosas, ¿por qué los medios de comunicación parecen que se centran más en las noticias negativas y escabrosas que en las positivas? ¿interesa crear una “sociedad de crispación” o simplemente desviar la atención de los asuntos importantes?
Esa es una buena pregunta. Cuando se limita el acceso a la información de las cosas públicas es porque se tiene temor a los ciudadanos bien informados. Los poderes políticos muchas veces tienen una visión paternalista o totalitaria de la sociedad. Y por eso en muchas ocasiones fabrican debates o difunden cortinas de humo que buscan intereses que nada tienen que ver con el verdadero conocimiento.
¿Quién le ha impresionado más de las celebridades que ha entrevistado?
Me quedaría con dos entrevistas, la de Mijail Gorbachov y la de Bill Gates. Los dos han visto más allá del horizonte. Tenerlos cerca fue una gran ocasión de comprobarlo.
Muchas gracias Sr. Urdaci por sus respuestas, ¿alguna cosa más que quisiera contarnos para terminar?
Nada más, darles las gracias por esta oportunidad y felicitarles por sus iniciativas.
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