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  ENTREVISTA LUIS IGNACIO FRADES SANTOS CD
 
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Luis Ignacio Frades Santos

Doctor en Ciencias Químicas / Profesor Titular e Investigador Auxiliar del Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas (InSTEC) / Secretario de la Cátedra para la Formación y Superación de Archivistas / Miembro del Equipo de Consultores Internacionales (ECI) de la Fundación Ciencias de la Documentación (Cuba).

¿Cómo o en qué año se inició en el trabajo archivístico?

En el año 1987, comencé a trabajar en el Archivo Nacional de la República de Cuba como Investigador Conservador de Documentos. Más tarde ocupé el cargo de Vicedirector al frente de las investigaciones científicas y la conservación documental, en el que me desempeñé hasta el año 2006.

¿En qué organizaciones se ha desempeñado, o cómo se desarrolló su carrera profesional?

Comencé mi carrera profesional en el año 1969 como investigador radioquímico en el antiguo Instituto de Investigaciones Nucleares. En 1982 me trasladé al ya extinto Instituto de Química y Biología Experimental, desarrollando mi trabajo en la rama del análisis químico instrumental hasta 1987, en que ingresé en el Archivo Nacional. Desde el año 2006 laboro en el Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas.

¿Cómo ve la evolución de la archivística en los últimos 5 años?

En los últimos cinco años se han producido en el mundo contemporáneo cambios globales de los cuales no está exenta la archivística, cuya revitalización, transformación y avance extraordinario, sin precedentes en la historia, exige de sus especialistas una mayor actualización científica y un desempeño profesional con conocimientos profundos y específicos.

¿Qué retos plantea al archivero la gestión y conservación de la documentación electrónica?

La inminente necesidad actual de migrar la información registrada en soporte electrónico cada cierto tiempo, lleva aparejado otro problema, y es que en cada una de estas migraciones se podría perder información, pues a menudo cuando se transfieren datos desde un sistema de cómputo a un modelo más reciente, no todos los bits viajan con éxito hacia el nuevo medio. Esto, sustancialmente relacionado con la conservación a largo plazo de la documentación electrónica, es un importante reto que se nos plantea a los archiveros. Otro, no menos sustancial, lo constituye la demostración de la autenticidad de los documentos electrónicos.

Dado que se incrementa progresivamente la gestión de los documentos electrónicos ¿cómo están siendo administrados?

En Cuba, al igual que en otros muchos países, lamentablemente la administración de los documentos electrónicos en la esfera archivística, deja mucho que desear. La falta de disposiciones reguladoras y de un adecuado control de sus cumplimientos someten, a un peligro más, a la documentación electrónica que se genera.

¿Cree usted que la formación que reciben los archiveros está respondiendo al momento tecnológico de los archivos?

Evidentemente no. Es necesario conformar nuevos planes de estudio que refuercen los conocimientos que de informática y sobre todo de las nuevas tecnologías deben obtener los archiveros, para poder utilizar estas herramientas en un trabajo archivístico eficiente y moderno.

¿Como observa el comportamiento de la administración pública y los administrados respecto de los archivos públicos en su país?

Aunque los archivos constituyen la memoria institucional de una nación, permitiendo al Estado garantizar su transparencia administrativa y planificar su futuro sobre la base de la experiencia adquirida en el pasado, lamentablemente no siempre las instituciones y los funcionarios públicos se percatan plenamente de su importancia, y no le prestan a esta actividad, el apoyo y sostén financiero debidos. Cuba, no es una excepción a esta regla.

¿Cómo impactan los archivos en aspectos como el acceso a la información y los derechos de los ciudadanos?

En nuestro país, el acceso a los archivos públicos estuvo cerrado hasta mediados del siglo XIX, en que se abrieron a la ciudadanía, instituyéndose desde ese momento como garantes de los derechos ciudadanos, por ser depositarios de la memoria institucional.

¿Qué propondría como elemento fundamental para apoyar el desarrollo o la protección de los archivos públicos de su país?

Considero que hay dos elementos sustanciales para apoyar el desarrollo archivístico del país: uno de carácter objetivo, consistente en el establecimiento de una política de Estado que garantice las reglamentaciones y la base material necesarias para el desenvolvimiento y la protección de los archivos, y otro subjetivo, con la formación y superación del personal de archivo, de manera de lograr ese funcionario capaz de enfrentar las tareas y los retos que la vida moderna nos impone.

Dentro del trabajo archivístico ¿en qué áreas se siente más cómodo?

Durante muchos años me desenvolví en el área de conservación y actualmente en la de formación y superación de archivistas; en las dos me siento bien.

¿Cuál es el aspecto que según su punto de vista debe ser más trabajado o investigado archivísticamente?

Tanto la regulación del uso y la conservación a largo plazo de los documentos electrónicos, como la formación y superación de los archivistas.

Se habla mucho del trabajo multidisciplinario en archivos ¿cuál es su opinión al respecto?

La gestión documental moderna sin el trabajo multidisciplinario, es simplemente inconcebible. Tanto la tecnología informática como otras ramas del saber, aportan conocimientos indispensables para el desarrollo eficiente de la actividad archivística.

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Entrevista realizada por María Auxiliadora Martín Gallardo. Secretaria General de la Fundación Ciencias de la Documentación.
 
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