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de las Ciencias de la Documentación

Vicepresidente de la Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador.
En su despacho de Montecristi, ciudad en donde funciona la Asamblea, el Sr. Fernando Cordero Cueva nos contó sobre su experiencia en la elaboración de la nueva carta constitucional y las propuestas que esperan se consoliden para lograr que la sociedad ecuatoriana, se convierta en
una sociedad incluyente, participativa e informada.
Nos habló de los múltiples aspectos que deberá afrontar el Ecuador para luchar contra la desinformación o contra las dificultades de acceso a la información, así como del espacio que están abriendo para formas alternativas de acceso y comunicación.
¿Así debe entenderse el uso de software libre en la
Asamblea Constituyente?
Sí. Es un actos de coherencia. Primero es poner en
práctica las posibilidades de trabajar con software
libre, pese a que en un principio resultó incómodo
pero luego se solucionaron los problemas. Entonces
ya estamos cumpliendo un papel. La otra apuesta
fue como con tecnología alternativa llegar a más
gentes. Aquí, buena parte de la red de comunicación
interna, la de audio, la de video interno, la de datos y
la de Internet utiliza la red eléctrica, eso supone una
enorme posibilidad para el mundo entero.
¿Esa es la alternativa para solucionar el problema
de conectividad en el país?
Los aparatos (que ahora utilizamos) son unos
transformadores que al accionarse la electricidad
se convierten en una señal múltiple, entonces
es solamente un asunto de tecnología que no es
más cara. En Ecuador podríamos tener Internet,
teóricamente, en cada punto en donde haya una
toma eléctrica, donde haya un foco, podría haber
Internet.
¿Cómo van a promover lo que me está diciendo?
Bueno, primero, en la época de la sociedad de la
comunicación, seria imperdonable que nosotros no
lleguemos a una decisión constitucional de convertir
a la Internet en un servicio público. Es decir el acceso
debería ser un servicio público.
¿En qué modelo privado o estatal?
Yo creo que a los ecuatorianos del siglo XXI el Estado
nos debe garantizar el Internet. No importa quien lo
opere, puede ser una sociedad mixta, una sociedad
pública, lo importante es que los ecuatorianos
tengamos en el Estado a nuestro garante del derecho
al acceso a la tecnología y la información.
Esa posibilidad funcionaría en 5 o 10 años...
Cuando en la Constitución aparezca que un nuevo
servicio público es el acceso a la información, a la
red, será un desafío. No sé cuánto tiempo nos lleve
superar las deficiencias, pero no por eso no deben
estar en la Constitución. Será un derecho. Luego
viene todo lo que significa el ejercicio del derecho y
eso tiene otras connotaciones.
¿Qué hacer para que las comunidades rurales,
que no tienen acceso a educación, el acceso
a Internet no sea un factor más de exclusión
social?
Todo eso se tiene que ir superando. De ahí la
importancia de pensar en formas alternativas de
accesibilidad. Nadie podrá dejar de interesarse
en la capacitación, esto es con educación,
con inclusión en todos los sentidos. Es decir,
hay comunidades que tendrán que adecuarse
a interfaces a sus propios lenguajes a sus
propios idiomas. Mientras tanto el Estado no
puede excluir, así empiece no siendo global, el
desafío será ir cada año mejorando las cifras de
penetración.
Volviendo al software libre, a través de la
Asamblea, ¿se van a definir líneas de desarrollo
gubernamental en el tema?
Esta es una política de Ciencia y Tecnología que
tiene que estar plasmada en la Constitución.
Una de las cosas que tenemos que pensar es
en el Ecuador de los próximos años, es qué
podemos vender como país al mundo y yo creo
que el Ecuador si tiene condiciones para exportar
conocimiento. Este es un país que tiene muchas
posibilidades y ya lo ha demostrado en muchos
concursos mundiales de software que han
ganado personas formadas en nuestro país. A lo
mejor no vamos a ser unos grandes productores
de hardware, pero podemos especializarnos en
software.
¿Cómo se va a plasmar eso en la Constitución?
Creando una asignación presupuestaria importante. Es
decir, la ciencia y la tecnología como una obligación.
De nuevo el Estado debe garantizar el desarrollo de la
tecnología, el desarrollo de la innovación tecnológica y
del conocimiento. Al Estado le debe importar que sus
ciudadanos no seamos tan dependientes en términos
de conocimiento. No vamos a ser exportadores de
bienes industriales porque no tenemos esa capacidad,
no vamos a ser eternamente proveedores de materias
primas, aquí podemos aspirar a ser productores de
conocimiento y que ese conocimiento esté al servicio
de las necesidades insatisfechas, de la superación de
la pobreza, de los niveles de demanda insatisfecha de
servicios que tiene el país.
Hablemos de las TIC. Una corriente plantea que
es la alternativa para salir del subdesarrollo.
Otros, en cambio, creen que es un espacio más de
profundización de la globalización en la medida en
que es una superestructura de comercio y que es,
fundamentalmente, excluyente...
Creo que los prejuicios nos pueden paralizar. La parte
positiva de la globalización es que alguna parte de
ese conocimiento desarrollado en el primer mundo
es accesible al tercer mundo. No es cierto que vamos
de dejar de ser pobres porque tengamos acceso a las
TIC, pero si creo que la comunicación bien utilizada
ayuda.
¿Cómo se trabajará en ese sentido con las comunidades
rurales?
En el caso de una comunidad rural, tenemos que
enseñar simultáneamente el idioma y el manejo
de una computadora. Creo que estamos siendo
completamente coherentes con el momento histórico
de la humanidad. Pero no es lo uno en vez de lo otro.
No es lo uno en lugar de lo otro. Hay que hacer que la
gente se empodere de la tecnología.
¿Cómo se logrará ese empoderamiento?
Hay que conseguir que más personas en Ecuador
tengan acceso a las tecnologías de la información,
que más personas puedan estar mejor comunicados.
La política bien ejercida podría tener un gran aliado
en la tecnología porque hoy está forma permite una
participación directa.
¿Cómo impulsamos el ejercicio ciudadano con
el uso y acceso a la tecnología?
El ciudadano es una persona que en su ser íntimo
está dispuesto hasta morir por sus derechos,
pero debe tener, simultáneamente, deberes y
a veces son exigencias bastante serias. Esa
concepción no se puede garantizar con el nuevo
texto constitucional, eso es ya educación. Los
niños de ahora van a ser esos ciudadanos que
a lo mejor nosotros no somos, pero debemos
esforzarnos por morir ciudadanos ya que no
nacimos ciudadanos.
La experiencia en Ecuador es que en algunas
comunidades la conectividad solo a llegado a
representantes y se produce un fenómenos de
exclusión al interior de las comunidades. ¿Cómo
rompemos esa práctica?
Por eso hablamos de ciudadanizar. Cuando
hablamos de derechos, cuando hablamos de
crear condiciones para que la igualdad no sea
solamente una frase de la Constitución, sino
una búsqueda permanente, estamos pensando
en procesos de emancipación. Es decir, como
me hago más libre, como me hago mejor, como
me comunico más con el mundo, como puedo
exportar lo que sé.
¿Entonces hablamos de la Tic como
herramientas?
Es así. Sí concebimos a las Tic como objetivo
estamos errados, si las concebimos como
medio para conseguir el desarrollo social, la
igualdad, la prosperidad, para superar niveles
de desigualdad, ahí sí..
¿La Asamblea plantea ciberciudadanía, o tal vez
alguna política de civismo digital?
Ahí hay algunas cosas que la Asamblea tiene
que exigir. Ya sé que no son unos temas nada
fáciles, pero por ejemplo, la obligación del
Estado, que es un gran productor de información,
para que toda información pública tenga que
estar referenciada al territorio y eso debe estar
en la Constitución.
La administración de datos en el Estado es
generalmente muy lenta, ¿no tiene miedo que
luego se genere una “infocracia” y que las
personas que manejen las cifras y los datos
tengan un mayor poder?
Eso se cura con mayor transparencia. Si la
información se convierte en un dominio de un
burócrata, por más importante que sea, estamos
caminando hacia lo mismo con mayor tecnología,
pero si a todo lo que hemos hablado le añade la
Constitución un elemento más, que es que no
haya información privada que toda la información
tiene que ser pública.
... ¿y el sigilo sobre los datos?
Es que la información del Estado no puede tener sigilo,
talvez, alguna información militar…
¿Y la información bancaria?
La información personal, privada, es legítima que esté
protegida por el Estado, como un derecho, porque
la privacidad es un derecho, pero no creo que tenga
nada de malo que usted sepa cuál es el destino del
dinero de los migrantes, por ejemplo. Esa información
sin nombres se vuelve suficientemente reservada. No
nos interesa los nombres de las personas, pero si los
movimientos de esos recursos y a dónde van.
¿Qué pueden hacer los medios de comunicación para
coadyuvar en el ejercicio de la ciudadanía?
Yo me entusiasmé en ser parte de la red de Ciudadanos
por el Cambio, y ya que hablamos de medios de
comunicación, creo que el objetivo es poner en
contacto, en comunicación a los ciudadanos, por tanto
los medios no deberían existir si no es por ese objetivo.
Si los medios existen en el mundo deben ser para
comunicar algo.
ese es el deber ser....
Nosotros aspiramos, respetando las libertades de
expresión, que hay que exigir que se cumpla ese
deber. Es decir, los medios de comunicación si tienen
que rendirles cuentas a los ciudadanos. Un medio de
comunicación que no ayuda a que los ciudadanos
estén mejor informados, mejor comunicados, como
que no está cumpliendo su deber.
¿Y la libertad de información?
Yo creo que en el mundo de la comunicación cualquier
intromisión en la libertad, más bien es perjudicial, pero
si hay que crear condiciones para que la ciudadanía
ejerza crítica libre sobre los medios. La información
es un derecho ciudadano, no es exclusivo de los
medios, es un derecho de todos los ciudadanos.
La información es una herramienta para el desarrollo,
no es el desarrollo, pero es una herramienta
indispensable para luchar contra todas las formas de
inequidad.
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