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Bibliotecólogo egresado de la Universidad de Chile, fue miembro hasta 2009 de la Comisión Seleccionadora de los proyectos chilenos que postulan al Programa ADAI (Apoyo al Desarrollo de los Archivos Iberoamericanos). Actualmente está coordinando la parte chilena del Proyecto supranacional de Bibliografía Archivística Iberoamericana como Proyecto ADAI, y es Presidente de la Asociación de Archiveros de Chile. Ha publicado artículos y comentarios archivísticos en medios impresos y electrónicos en varios países.
¿Cómo y en que año se inició en el trabajo archivístico?
Concretamente en 1984, reorganizando el archivo de prensa de un importante semanario nacional.
¿Cómo se desarrolló su carrera profesional?
En lo profesional siempre digo que tengo dos vocaciones paralelas, las bibliotecas y los archivos, pero mi pasión son éstos últimos. Obviamente mis inicios fueron en el área de la Bibliotecología, primero en bibliotecas universitarias, luego en una biblioteca municipal para encontrarme en la actualidad desempeñando funciones en una biblioteca especializada.
Referente a mi desempeño en funciones archivísticas, comencé como ya lo señalé en archivos de prensa, siguiendo con archivos privados y finalmente en archivos públicos, lógicamente luego de haber obtenido conocimientos archivísticos a través de un diplomado obtenido en la Escuela Vaticana de Paleografía, Diplomática v Archivística.
Mi carrera profesional en lo archivístico, se ha desarrollado mayormente fuera de mi país, desde 1999 empecé a asistir como oyente a congresos archivísticos internacionales sorprendiéndome el movimiento y la importancia de esta profesión en los países del MERCOSUR, especialmente en Argentina, Brasil y Uruguay, como así también en algunos países del resto de América Latina como Colombia, Costa Rica, México, Perú, poco a poco y por interés personal me fui vinculando al movimiento internacional ya que en Chile además se reactivó la Asociación de Archiveros que tengo el honor de presidir actualmente y así se inició la participación en la Asociación Latinoamericana de Archivos (ALA), en el Consejo Internacional de Archivos (CIA), los importantes e imprescindibles vínculos profesionales con España, todo esto paralelamente al MERCOSUR que incluso permitió organizar en Chile el VII CAM de Viña del Mar en 2007, felizmente con éxito y masiva participación lo que representó todo un desafío dentro de nuestra realidad nacional, toda esta actividad ha significado para mi un gratificante enriquecimiento profesional y por sobretodo humano.
¿Cómo ve la evolución de la archivística en los últimos 5 o 10 años?
Técnicamente su evolución ha estado marcada por factores tales como el incesante desarrollo de la tecnología y la correspondiente adaptación en el uso de las herramientas, la dictación del Código de Deontología aprobado en 1996, la creación de las normas internacionales estandarizadas y su aplicación. Particularmente hay que señalar, la participación en los programas de Memoria del Mundo de la UNESCO, la participación en estos momentos en los proyectos relacionados con el Bicentenario de la Independencia de los pueblos de América, la custodia y difusión de los antecedentes relacionados con las violaciones a los Derechos Humanos sea cuál sea su origen, como así mismo la información relacionada con hechos de corrupción administrativa, siendo éstas dos realidades mencionadas finalmente las que ponen a prueba tanto la ética profesional como la objetividad de los archiveros en función de la transparencia que todos deseamos, destacándose por lo demás con lo todo lo indicado anteriormente el rol trascendental de los archivos en el rescate y preservación de la memoria colectiva.
¿Cuáles son los principales retos que se le plantea al archivero frente a la incorporación de la tecnología informática en los archivos?
El conocimiento oportuno y la capacitación permanente, la adaptación de la tecnología según el tipo de archivo y los tipos de documentos que se manejen, participando conjuntamente con profesionales informáticos en búsqueda de soluciones efectivas que faciliten la gestión del documento y su acceso masivo, ciertamente bajo los procedimientos archivísticos.
Al no existir en Chile la carrera de archivista o archivero ¿Está Ud. de acuerdo en que la carrera de bibliotecología debe incorporar mayor contenido archivístico en su malla curricular, o bien, dictar menciones en archivística para preparar archiveros?
A mi juicio, se deben preparar archiveros propiamente tales, eso es lo ideal y como debiera ser ya que es una disciplina intrínsicamente distinta a la Bibliotecología, si bien ambas están relacionadas con las ciencias de la información los procedimientos difieren y el aspecto laboral es separado, no pueden mezclarse las funciones. La inclusión de la Archivística como asignatura en las Escuelas de Bibliotecología, solamente permite entregar conocimientos generales en una disciplina que en otros países mas desarrollados en la materia existe como enseñanza a nivel técnico, universitario y de post título.
¿Por qué cree Ud. que las Universidades e Institutos Profesionales, en Chile, no toman la decisión de crear la carrera de archivística?
Existen diversas razones, en primer lugar el desconocimiento de la archivística en el país, yo diría casi la ignorancia, en segundo lugar el costo y el sistema que la educación tiene en el país, lo que hace que las instituciones educativas prefieran seguir los índices del mercado en cuanto a la rentabilidad que represente una carrera incluyendo por cierto el campo ocupacional. La falencia de la profesión en Chile es dramática, si tan solo consideramos como ejemplo el caso de Argentina en que la Escuela de Archivología de la Universidad Nacional de Córdoba en este año 2009 está cumpliendo 50 años de existencia. En el caso de la Asociación de Archiveros de Chile, existió a partir de 2004 el intento de crear la carrera en categoría de nivel técnico superior en archivos bajo la modalidad de educación a distancia en una Casa de Estudios Superiores, pero desgraciadamente el proyecto abortó por razones totalmente ajenas a la Asociación. Afortunadamente en la actualidad, dicho proyecto de formación educativa está siendo replanteado ya que evidentemente es de urgente necesidad frente a las circunstancias que se están presentando, en todo caso se tiene que seguir apostando por una solución de fondo y no de paso.
¿Considera Ud. el archivo digital, usado actualmente en los archivos de gestión, como una amenaza de desaparición para los archivos documentales de soporte papel?
No necesariamente, hay que tener siempre presente que la tecnología es una herramienta muy útil y práctica pero tal como el libro dudo que el documento en soporte papel sea reemplazado, me explico, la tecnología no es una amenaza sino mas bien un complemento y un avance, una facilidad para los trámites administrativos, pero las oficinas sin papeles al menos en lo que se ha podido apreciar hasta ahora en general no son una realidad absoluta.
¿Cómo observa el comportamiento de la administración pública y los administrados, respecto de los archivos públicos en su país?
Indudablemente ha faltado conciencia en lo que se refiere a la gestión, organización y preservación de los archivos, como siempre puede haber excepciones pero no es la actitud demostrada por la mayoría, a ello se suma la falta de personal especializado ya que los funcionarios que desempeñan las funciones de archivo son mas bien hasta el momento autodidactas o con conocimientos tan solo a nivel básico.
Sobre la LEY 20.285 del MINISTERIO SECRETARÍA GENERAL DE LA PRESIDENCIA, promulgada el 20 de Agosto de 2008, que obliga al derecho de ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA y que, a su vez, regula el principio de transparencia de la función pública en Chile. ¿Le parece a Ud, que dicha Ley contribuirá a apoyar la organización, el desarrollo y la protección de los archivos públicos en las instituciones del Estado, proyectándose además, como modelo para las instituciones privadas?
Soy optimista respecto a la ley en cuestión desde la perspectiva netamente archivística, ya que representa una revolución archivística para el país y una oportunidad histórica para que de una vez por todas se tome real conciencia de lo que significa. En primer lugar la validez e importancia de la información y el derecho a su libre acceso que debe tener la Sociedad, entre paréntesis frente a esta oportunidad histórica no se tiene que reaccionar con una actitud histérica y al mismo tiempo dicha oportunidad no puede transformarse en oportunismo, porque tarde o temprano el efecto de la Ley conllevará a que los archivos tendrán que estar obligatoriamente organizados como corresponde en la administración pública y con personal calificado para su gestión y organización.
Sería muy importante la creación de más archivos regionales de los actualmente existentes, la actualización de la legislación archivística vigente desde 1929 con una ley sobre un sistema nacional de archivos. Referente a los archivos privados, muchas veces son más organizados por existir la verdadera preocupación de resguardar el patrimonio como testimonio para la historia y debieran fomentar el acceso a la información como contribución al conocimiento.
¿Ve Ud. como necesaria la formación de gente especializada en archivos para desempeñarse en los organismos del Estado, frente a la aplicación y cumplimiento de la mencionada Ley?
Por supuesto, es una necesidad imperiosa la formación de gente especializada en archivos porque a raíz de la reciente promulgación de la Ley de acceso a la información pública lamentablemente tenemos un escenario confuso, los bibliotecólogos no están preparados debidamente, hay incursión de otros profesionales que tampoco lo están y eso significa un serio problema de fondo que tiene que ser regulado seriamente por el bien del proceso de la información y por ende de los propios ciudadanos que acceden a ella.
¿Cuál es el aspecto que según su punto de vista debe ser más trabajado o investigado archivísticamente?
El constante desarrollo y perfeccionamiento de las normas internacionales, sin dejar de lado la elaboración de las propias normas nacionales ya que son justamente los estándares los que facilitan el desempeño de las labores con eficacia.
Se habla mucho del trabajo multidisciplinario en archivos ¿cuál es su opinión al respecto?
En el mundo de hoy cada vez más globalizado, casi nadie puede trabajar aislado porque el desarrollo se logra de manera conjunta. En Archivística, especialmente es importante la participación multidisciplinaria porque el archivero necesita del punto de vista de otros profesionales como apoyo a su gestión, esto no significa una invasión a la profesión pero lógicamente cada cuál tiene su función especifica teniéndose que trabajar basados en el respeto mutuo para obtener los mejores resultados cuyo único objetivo final es el buen servicio.
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