Fundación Ciencias de la Documentación Implícate | Contactar  
 
La Fundación | Fines | Actividades | Publicaciones
     
  FIRMAS: VILMA CASTRO CD
 
  La Fundación no se identifica necesariamente ni se hace responsable de las opiniones vertidas en la sección FIRMAS.  
Archivología
Publicado el 25 de Febrero de 2008
 

La didáctica y los archivos. El documento entra en el aula

Vilma Castro
Archivóloga (egresada de la UdelaR)
Técnica en Comunicación Social (egresada de UTU)
www.archiext.com

Vilma Castro Todos sabemos que las instituciones educativas son deudoras de una “mediación” permanente, pues al no estar accesible siempre a ellas la realidad objetiva de aprendizaje, ello obliga a que los sujetos conecten con los procesos y productos culturales a través de ciertos mediadores.” Gimeno

En este capítulo me permitiré habilitar al documento de archivo como un recurso didáctico más dentro del aula. Continuando con mi línea de trabajo pretendo dar validez a este instrumento de enseñanza a través de un enfoque didáctico diferente. No existe en nuestro medio una orientación planificada a nivel curricular desde el archivo, como sucede con la biblioteca. Las posibilidades pedagógicas de los archivos siguen siendo ignoradas. En cambio, la biblioteca sí se maneja como recurso, empezando por la del aula, pasando por la de la escuela, siguiendo por la municipal hasta llegar a la Biblioteca Nacional, eso está previsto en la planificación y en los proyectos. El maestro no trabaja aún desde la perspectiva archivística. Por eso desconoce que a partir de los documentos se pueden crear materiales didácticos capaces de atraer la atención y suscitar una participación más activa de los alumnos. Para una mejor reflexión, veamos una definición de recurso didáctico: “Los materiales curriculares son todos los instrumentos o recursos que en forma directa o indirecta median en los procesos de aprendizaje y de enseñanza. Esa mediación es una decisión docente y la función que los materiales cumplan en dichos procesos estará determinada por la postura del docente frente a los mismos [1].”

Esta definición considera al material curricular como una herramienta que en manos del profesor contribuye a potenciar la propuesta educativa y a dar mayor flexibilidad a la enseñanza. De lo cual se infiere que la responsabilidad en la elección de los recursos didácticos recae directamente sobre el docente. No hay antecedente en nuestro país de trabajar a nivel teórico desde la óptica de la didáctica, el documento como material curricular. Los coordinadores del Manual de Didáctica General, Antonio Medina Rivilla y Francisco Salvador Mata, sostienen que los medios deben facilitar los objetivos pretendidos por el profesor -información, reflexión, entretenimiento, evaluación, etc.- para lo cual deben estar adecuadamente integrados con el resto de los elementos curriculares: contenidos, estrategias organizativas, actividades, etc. La terminología para designar lo que es un medio de enseñanza es diversa. Se utilizan los términos recurso, recurso didáctico, medios, medio de enseñanza, materiales curriculares, etc. Todos “intermedian” o representan las “realidades” que se estudian en la escuela. Por tanto, en el currículo los medios deben ser concebidos dentro de una secuencia de acción. Deben ser pensados, construidos, usados y evaluados. Algunos autores proponen una clasificación de los recursos basada en la capacidad que los distintos medios poseen de poner al alumno, directa o indirectamente, ante experiencias de aprendizaje, en la que predomina la razón práctica.

1) Recursos o medios reales. Serían las realidades que, siendo objeto de estudio en la escuela, pueden visitarse o experimentarse directamente.
a) Plantas, animales. b) Objetos de uso cotidiano. c) Instalaciones urbanas,
agrícolas, de servicios, etc. Cuantos objetos acerquen la realidad al alumno.

2) Recursos o medios escolares. Los propios del centro.
a) Laboratorios y aulas de informática. b) Biblioteca, mediateca y
hemeroteca. c) Gimnasio y laboratorio de idiomas. d) Globos terráqueos, encerados y pizarras.

3) Recursos o medios simbólicos. Son aquéllos que pueden aproximar la realidad al estudiante, a través de símbolos o imágenes.
a) Material impreso: Textos, libros, fichas, cuadernos, mapas, etc. b) Los que transmiten la realidad por medios tecnológicos: Icónicos; sonoros; audiovisuales; interactivos.

Dentro de esta clasificación de los medios de enseñanza –apartados 2. b) y 3. a)- no se encuentra el archivo específicamente consignado como uno más. Es allí donde documento y archivo -el archivo de la escuela y por extensión, los documentos oficiales [2], a saber: libro de matrícula, libro diario, libro de estadística, libro de actas de comisión fomento, lista de la maestra, auxiliar de matrícula, ficha acumulativa, pase escolar- comparten espacio con libro y biblioteca. Todos juntos podrían cumplir con mayor eficacia esa labor mediadora que se les pide a los profesores. El libro de texto permanece como el más usado de los recursos. De indiscutible importancia, es el principal instrumento en manos del educador y el referente curricular por excelencia, esto lo coloca en un lugar de privilegio por sobre todos los demás recursos y le brinda un poder monopolizador como fuente de información.

Pero no debemos olvidar que el texto en sí mismo no es información primaria. Por tanto es recomendable ampliar la información siempre y recurrir a las fuentes primarias. De hecho, son los archivos quienes aglutinan la más importante “masa crítica” de fuentes de información. Las posibilidades de incursionar en el uso de otros recursos están a la mano, dependerá de la estrategia docente, de la habilidad de su trabajo en área de campo, de los objetivos perseguidos, de las inquietudes e intereses de los alumnos, que han de ser adecuadamente despertados y pedagógicamente conducidos. Es evidente que los maestros están inmersos dentro de un modelo tradicional que, por momentos, parecería que no los deja apreciar el potencial de los demás recursos disponibles; y por otros, puede pensarse que no sepan de su existencia. Los programas de estudio no están hechos para incitar a los profesores a utilizar con fines pedagógicos las fuentes de que disponen los archivos. Una labor conjunta interdisciplinaria contribuirá a que docentes y archivólogos reflexionen y trabajen juntos en la búsqueda y experimentación de prácticas pedagógicas apropiadas para elaborar un programa didáctico acorde a cada nivel de enseñanza, dentro del proceso educativo, implementando orientaciones desde el archivo de la institución e incorporando paulatinamente elementos con contenidos archivísticos a la tarea docente, como forma de acercar el archivo al mundo escolar y viceversa. Y así demostrar que el archivo de la escuela es un excelente proveedor de recursos didácticos.

En la cotidiana, los docentes trabajan un concepto reducido del documento Porque siempre lo manejan como un documento histórico y no como un testimonio de determinada realidad. Es decir, que se hace un uso parcializado, desestimando los demás usos potenciales que también puede hacerse del recurso documento en otras áreas fuera de la Historia. En síntesis, se necesita crear conciencia de que los materiales que los chicos usan habitualmente: una foto, un plano, una factura de consumo, son documentos; porque informan, testimonian, prueban derechos, dan fe. Son los “nuevos documentos de archivo”, así los denomina Ramón Alberch refiriéndose a la documentación contemporánea, atendiendo a los nuevos soportes y a los adelantos tecnológicos. La práctica de una pedagogía investigadora donde surjan preguntas y se abran interrogantes ayudará a superar el concepto “clásico” de documento. Por eso concluyo que, adoptar la modalidad de trabajar el documento de archivo desde la escuela es un camino viable. En una sociedad moderna el trabajo educativo constituye un elemento esencial de la función social de los archivos. La cooperación entre los archivos y la enseñanza responde a los intereses de ambas partes.

Es deber del archivólogo proveerles del conocimiento y las herramientas necesarias que ayuden a llenar esos vacíos en materia archivística y contribuir a una orientación más rigurosa desde el punto de vista científico. El profesor interviene en la formación de valores y en el fortalecimiento del vínculo familia-niño-escuela. El hecho de que el niño se vea reflejado en los documentos de su escuela estimula el sentimiento de pertenencia, aumenta su autoestima y reafirma su identidad. El profesional archivólogo es quien debe seleccionar los documentos de mayor valor pedagógico y establecer cómo presentarlos, por ser quien conoce con propiedad los documentos. El docente aporta su saber sobre las materias de estudio, el nivel de conocimiento que poseen los alumnos, los métodos didácticos más adecuados y el momento oportuno para introducirlos. El archivólogo conducirá al docente en el cuidado y uso responsable de estos recursos en cuanto al buen trato y manejo del documento original en pos de su preservación.

“Lo que se aprende significativamente es significativamente memorizado. Para que un niño pueda aprender significativamente, es necesario que el material que debe aprender se preste a ello, que sea potencialmente significativo.” Guía Didáctica.

NOTAS

[1] Propuesta Didáctica. El material didáctico como mediador en los procesos de enseñar y de aprender. Marco Conceptual. Administración Nacional de Educación Pública ANEP Proyecto de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Primaria MECAEP, 1999. p. 13-14.

[2] Taller: “Documentos de uso diario en las escuelas públicas y su valor como recurso didáctico” impartido dentro del programa a todos los maestros practicantes que cursan 3er. año de Magisterio, al cual asistí invitada, ANEP, 2004.

BIBLIOGRAFÍA

ALBERCH, Ramón, CRUZ MUNDET, José Ramón. Archívese: los documentos del poder, el poder de los documentos. Madrid : Alianza Editorial, 1999. p. 168.

GVIRTZ, Silvina; PALAMIDESSI, Mariano. El abc de la tarea docente: Currículo y Enseñanza. En: Carrera Docente : Editorial Aique, (s/d) p. 36.

La administración moderna de archivos y la gestión de documentos. En: El prontuario del RAMP; recopilado por Peter Walne con la asistencia de un grupo de trabajo del Consejo Internacional de Archivos [para el] Programa General de Información y UNISIST – París: UNESCO, 1985, 532 p.

MEDINA RIVILLA, Antonio; SALVADOR MATA, Francisco (Coords.) Didáctica General. En: Colección Didáctica. Madrid : Editorial Pearson Educación, 2002. p. 185-193.

Propuesta Didáctica El material didáctico como mediador en los procesos de enseñar y de aprender. Marco Conceptual. Administración Nacional de Educación Pública ANEP Proyecto de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Primaria MECAEP, 1999. p. 13-14.

Taller: “Documentos de uso diario en las escuelas públicas y su valor como recurso didáctico” impartido dentro del programa a todos los maestros practicantes que cursan 3er. año de Magisterio, al cual asistí invitada, ANEP, 2004.

IBER 34 Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Los archivos en la didáctica de las ciencias sociales. Barcelona : Grao, (oct./dic. 2002) 126 ps.

Subir Subir

 
  ARCHIVO  
     
  Historia oral  
  21 de Julio de 2008  
  La didáctica y los archivos. El documento entra en el aula  
  25 de Febrero de 2008  
  Alfabetizando para la Información III  
  10 de Enero de 2008  
  Archivos audiovisuales - Alerta roja  
  19 de Noviembre de 2007  
  Alfabetizando para la Información II  
  10 de Noviembre de 2007  
  Alfabetizando para la Información  
  19 de Octubre de 2007  
     
  Ver otros columnistas  

 

 
             
 
 
© 2008. Fundación Ciencias de la Documentación