| Bibliotecología |
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| Publicado el 22 de Abril de 2008 |
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Bibliotecarios, verdaderos agentes de cambio: Asegurando el Conocimiento y la Información
Enrique Fabricio Dávalos Oviedo
Bibliotecario
UNACH-FCSCFYT
Riobamba - Ecuador
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Si nos detenemos a reflexionar una y otra vez sobre la opinión que tienen las personas sobre la profesión de bibliotecología y los bibliotecólogos, es fácilmente detectable que existe un total y completo desconocimiento de los alcances y funciones que realizamos, estereotipándonos y estigmatizándonos a través de los años. |
En tal posición se hace necesario un cambio, hacia un nuevo modelo de servicio que de respuestas a las nuevas demandas sociales de información y de conocimiento cultural, permitiéndonos recuperar el rol de transformadores sociales. El reto consistirá en entregar servicios con valor agregado recuperando el espacio que nos corresponde como verdaderos agentes de cambio.
Dentro de toda investigación sea esta científica o tecnológica, los Bibliotecarios hemos adquirido características que nos han convertido en verdaderos especialistas en determinas áreas, con capacidades de detectar, seleccionar y racionalizar las necesidades informativas del investigador, transformando la información en bruto en información selectiva, en tal virtud es preciso llegar a conocer las necesidades de información y cultura de los usuarios y la imagen que estos tiene de las bibliotecas.
Por tal motivo es hora de que al sistema bibliotecario se le reconozca su potencialidad para la transformación de las estructuras sociales, al igual que al sistema educativo, debiendo estar considerado por las instancias políticas e institucionales como un verdadero instrumento de cambio para los individuos y las sociedades.
En el mundo de hoy, el Bibliotecario es aquel que guiado con su experiencia y sumados los nuevos conocimientos, constituye el enlace actual en el ciclo informativo-educativo, el bibliotecario no ha abandonado su antiguo papel de educar, adicionalmente se ha convertido en un agente de transformación de desarrollo social, cultural y económico, consecuentemente, es incuestionable el valor del bibliotecario frente a las necesidades informativas.
Todo esto hace que el servicio brindado por los Bibliotecarios sea irreemplazable como soporte a la transformación social, nosotros los bibliotecarios tenemos muchos y nuevos retos a los que tenemos que hacer frente, y la clave para el éxito inmediato es la estrecha y permanente colaboración en la medida de cada una de nuestras posibilidades.
El papel del bibliotecario ha cambiado en el mundo, mucho más allá de tecnificaciones este es un esfuerzo que demandara un humanismo profundo, porque no somos como para muchos, simples hombre o mujeres callados que nos dedicábamos a cuidar libros, tenemos un rol fundamental en la sociedad de la información y esta en nuestras manos el permitir que nuestra labor quede censurada y sepultada en medio de la indiferencia de decisiones políticas que nos han ido dejándonos relegados como verdaderos agentes de transformación social.
En estos momentos es indudable, que el bibliotecario es un transmisor de innovación, líder en un mundo competitivo, en donde debemos ser capaces de buscar la excelencia en todas nuestras actuaciones para poder satisfacer a un usuario sediento de información.
Si bien en cierto no podemos permanecer aislados y alejados de los problemas y acontecimientos que generan brechas en valores de toda índole, siempre me ha llamado la atención el deterioro que se ha producido en la sociedad a través de la implementación de las nuevas tecnologías, que cambian formas de vida.
Como todos podemos experimentar, la información sirve de poco si no la podemos encontrar, en este sentido el bibliotecario se constituye en un profesional que reúna ciertas aptitudes que muy difícilmente otro profesional las tendría; es muy pero muy indispensable la vocación, nuestra exquisita profesión nos reclama un genuino espíritu de servicio, quien carezca de esta cualidad deambulara sobre camino equivocado.
Indudablemente son numerosas las responsabilidades que tenemos los especialistas de la información, en relación con el mejor y adecuado servicio hacia y con el usuario, en nuestra labor debemos usar espíritu critico y reflexivo convirtiéndonos en facilitadores y gestores de la información y el conocimiento.
Los bibliotecarios no solo tenemos la responsabilidad técnica, adicional dentro de nuestras múltiples funciones somos promotores de cultura promoviendo el habito a la buena lectura, estimulando la libertad de pensamiento donde predomine la pluralidad de ideas sin prejuicios ni sectarismos de ninguna índole.
Por ser el bibliotecario un núcleo generador de experiencias, requiere un constante apoyo de las Autoridades Estatales y Educativas, los cuales deberán tener clara la misión de el profesional de la información y comprender que no pueden ni debe continuar trabajando aislados ya que la estrecha interactuación como agentes educativos se constituyen en eje principal de la comunicación, la participación y el trabajo en equipo.
En fin a todos los bibliotecarios y profesionales de la información les invito a que como agentes de cambio, continuemos educándonos y educando para poder enfrentar y dar a enaltecer nuestra profesión.
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