Fundación Ciencias de la Documentación Implícate | Contactar  
 
La Fundación | Fines | Actividades | Publicaciones
     
  FIRMAS: ENRIQUE FABRICIO DÁVALOS OVIEDO CD
 
  La Fundación no se identifica necesariamente ni se hace responsable de las opiniones vertidas en la sección FIRMAS.  
Bibliotecología
Publicado el 7 de Diciembre de 2007
 

El nuevo rol de las bibliotecas y su incidencia en la calidad de los servicios

Enrique Fabricio Dávalos Oviedo
Bibliotecario
UNACH-FCSCFYT
Riobamba - Ecuador

Enrique Fabricio Dávalos Oviedo Es necesario partir de la realidad socio-política y económica en la cual se evidencia que la sociedad ha cambiado mucho, las Ciencias de la Documentación e Información se han constituido en una de las profesiones más demandadas por las Administraciones Institucionales, en este contexto el rol de las bibliotecas es categórico como apoyo al rendimiento en el proceso académico.

El aumento de la información ha cambiado radicalmente las concepciones, los métodos y la necesidad de estar informado, ha dado origen a la investigación técno-científica, las Bibliotecas como servicio enmarcado en una institución de servicio, siguen siendo la estructura de apoyo esencial para que las Universidad cumpla sus objetivos de formación e investigación. Sin embargo para responder adecuadamente a este objetivo, las bibliotecas tienen que asumir los cambios que afectan tanto a la sociedad e incorporarlos a su desarrollo, a sus estrategias de gestión y a sus servicios.

Evidentemente vivimos en un mundo en permanente cambio, la preponderancia Norteamericana y su sistema de organización se ha extendido progresivamente al conjunto del planeta. La competencia militar y después la económica han tenido tres consecuencias principales: aumento exponencial de la información, necesidad de tratar problemas complejos y necesidad de comunicar información y soluciones en tiempo real.

El desarrollo y uso intensivo de las tecnologías de la información ha propiciado una diversificación e incremento sin precedentes de la información disponible, tanto en formato impreso como en formato electrónico. No obstante, este incremento no se acompaña de mecanismos de control de calidad, ni de elementos para asegurar mayor precisión en su representación y organización.

Lo anterior crea el riesgo de que la información valiosa se pierda entre otra que resulta obsoleta, redundante, imprecisa, tendenciosa o mal estructurada, lo que se vuelve un verdadero problema si se carece de la formación para la gestión de este recurso.

Sin embargo haciendo un breve balance de esta situación, para las Instituciones sumergidas en el mar de la educación global como la nuestra, se debe destacar la necesidad de sustituir la imagen distorsionada del profesional de la información, por una nueva, acorde con el desarrollo de los tiempos., mucho ha prevalecido la opinión de que el bibliotecario es un custodio que cumple sus funciones si preserva los libros de perdidas y en gran medida de las polillas.

Las nuevas responsabilidades establece competencias adecuadas a las necesidades, y cada vez resulta más imprescindible utilizar adecuados canales de clasificación, ya que resulta sin duda alguna que la clasificación se constituye en un elemento vital para la organización de todo Centro de difusión de información.

Es necesario encarar que el desarrollo de la biblioteca y su integración en la actividad educativa, se ha convertido en una tarea eternamente pendiente y permanentemente aplazada, por parte de un sistema educativo, en el que en la mente de muchos están presentes negaciones y se ignoran muchas de las actividades y funciones que deben realizarse en una biblioteca. Ante tal situación el primer problema al que debemos hacer frente, es la transformación de los servicios que brinda la biblioteca, este es sin duda, un gran problema. Sin embargo, no es todo el problema. Resulta mucho más preocupante, desde mi punto de vista, todo lo relativo a la formación profesional de quienes intervienen en el proceso durante muchos años.

Es evidente que el progreso de una Ciencia se vincula en forma directa con la consolidación de un cuerpo claramente conceptuado, la propia evolución de la clasificación ha incorporado herramientas, técnicas métodos, y los profesionales de la información que actualmente estamos involucrados debemos resolver estos grandes vacíos para ser mucho más competitivos, como formadores de habilidades en el uso de los recursos de información.

Una rápida observación permite corroborar que la clasificación constituye el lenguaje más importante en el ámbito de todos los centros de documentación e información, pues este se encuentra en continua adaptación para cumplir sus metas; la gran explosión bibliográfica y el desarrollo de la tecnología de la información han logrado que hayamos pasado a lo largo de la historia, del rollo al volumen y ahora nuevamente al rollo.

Para ello la búsqueda de un mejor manejo del caudal informativo, se debe establecer mediante mecanismos de clasificación que mejoren la calidad de los registros bibliográficos que garanticen el empleo de la información que reposa en cada una de los acervos culturales de las bibliotecas.

Nos encontramos frente a un momento delicado, a la clasificación se le ha dedicado muy poca atención como fuente de recuperación de información, y más aun en ausencia de este se acrecienta la complejidad del proceso ya que resulta muy difícil clasificar de manera adecuada, hemos alcanzado el grado de ilustrados, sabemos cosas, incluso muchas cosas, pero no las hay que saber, conocemos todas las técnicas, pero ignoramos como aplicarlas para obtener resultados equilibrados.

La utilidad de la clasificación reside en varios aspectos de suma importancia que nos permite ofrecer orientación mucho más favorable para la elección de un concepto, permitiendo ejercer un control sobre la terminología, con el empleo de este proceso, las operaciones de recuperación se ejecutarán de un modo significativamente más ágil y seguro.

No se podría contradecir los beneficios que se derivan de la clasificación, como ya lo dije anteriormente abundan, pero lo que no abunda, sino todo lo contrario, brilla por su ausencia, es una explicación con criterio que aclare la necesidad de que las bibliotecas mantengan un sistema de clasificación adecuado, para que se pueda ir a la par con las demás tipologías conocidas, cuando se habla de clasificación se tiene que aclarar cual es el criterio empleado, la transformación que viene produciéndose en el mundo ha supuesto un verdadero salto cualitativo y cuantitativo.

Al mismo tiempo la revolución de la información de la que somos testigos, incide en la forma de aprender a, vivir y trabajar de las personas, todo proceso de recuperación de información plantea problemas no fáciles de resolver; No es exagerado decir que la biblioteca es un elemento vital en la educación, el reto de poder contar con adecuados sistemas de clasificación dentro de las bibliotecas, permitirá encontrar vertientes imaginativas para brindar acceso a la información y el conocimiento a sectores cada vez más amplios de la sociedad.

No es tarea fácil el tratar de mantener una adecuada clasificación de los recursos bibliográficos, para poder contar con una buena selección de dichos recursos en un tiempo corto para que el usuario pueda estar satisfecho, trabajar en esa dirección tiene como efecto inmediato una mejor consecuencia técnica, creo que resultaría muy útil considerar la utilización de los computadores como herramienta que permita a los diferentes profesionales de la información manejar con comodidad las tareas que antes se debía realizar a mano.

Uno de los puntos que más preocupa en el ámbito de clasificación, es tratar de poner orden en el caos de la accesibilidad de la información, en este sentido, cobra singular relevancia asegurar que los fondos documentales se mantengan para asegurar su sociabilidad , el usuario que visita una biblioteca especializada, es un usuario exigente que busca soluciones rápidas y eficientes.

Por todo lo expuesto, se debe mantener en cuenta que los perjuicios de no mantener un sistema de clasificación adecuado puede repercutir en ponernos en una situación de desventaja para hacer frente a las tecnologías de información y la comunicación, actualmente, debemos establecer y mantener adecuados sistemas de clasificación bibliográfica para procesar y aplicar a la información.

Tomando en cuenta el impacto crucial que enfrenta nuestra profesión, en que los adelantos tecnológicos aparecen con mayor rapidez que las capacidades de organización de la información, la adquisición de conocimientos es pieza importante en el desarrollo de las tecnologías de acceso y distribución de la misma.

En una sociedad como la nuestra el papel de la clasificación esta perdiendo su importancia, para algunos casos tiene extremo valor y en otros carece de utilidad, es urgente potenciar un adecuado sistema de clasificación que nos permita ser protagonista de cambios.

Apenas se empieza a aceptar que establecer un sistema de clasificación que garantice y asegure las condiciones necesarias para el acceso y uso de la información y el conocimiento, nos permite no solo ofrecer los conocimientos para entender, acceder y manejar las colecciones bibliográficas, sino también generar información de actualidad.

El poder de la calidad de información no radica en la disponibilidad de grandes volúmenes de información, sino en la explotación y aplicación de un sistema normalizado para crear comunidades educadas e informadas, tenemos que entender en un sentido más amplio, que mientras más competencias ofrezcamos para poder acceder a la información e interactuar mejor será el sistema de clasificación que mantengamos.

Tomando este horizonte discursivo, es imposible silenciar u ocultar la brecha en cuanto a mejorar la calidad de los servicios bibliotecarios, no voy a insistir en las técnicas sino en el análisis de su implementación en nuestra realidad, para hacer frente a los problemas de normalización para ser fácil de usar, para adecuarse al usuario, que garantice el éxito de cualquier método de clasificación en cuanto a facilidad de acceso y recuperación de información.

Sin duda alguna la principal prioridad de nuestras bibliotecas se centra en la mejora y estructura de sistemas de clasificación que permitan brindar un mejor servicio, permitiendo a las bibliotecas convertirse en un efectivo agente de cambio en el proceso de transformación y generador de conocimientos, permitiendo a los estudiantes la optimización de sus servicios en cada uno de sus procesos de aprendizaje.

Subir Subir

 
  ARCHIVO  
     
  Internet en las bibliotecas  
  8 de Octubre de 2008  
  La capacitación en el bibliotecario  
  7 de Septiembre de 2008  
  Globalización: Revolución de la Información  
  27 de Junio de 2008  
  La nueva responsabilidad del profesional de la información  
  5 de Junio de 2008  
  Bibliotecarios, verdaderos agentes de cambio  
  22 de Marzo de 2008  
  Tecnologías aplicadas a los servicios bibliotecarios  
  12 de Marzo de 2008  
  El nuevo rol de las bibliotecas y su incidencia en la calidad de los servicios  
  7 de Diciembre de 2007  
  El hábito dañino de fotocopiar libros  
  12 de Noviembre de 2007  
     
  Ver otros columnistas  

 

 
             
 
 
© 2008. Fundación Ciencias de la Documentación