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  FIRMAS: LESLIE VILLANUEVA FLORES CD
 
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Bibliotecología
Publicado el 7 de Noviembre de 2006
 

Redescubriendo la Bibliotecología

Leslie Villanueva Flores
Bibliotecóloga del Centro de Estudios y Documentación de la Universidad Gabriela Mistral, en Santiago de Chile.

Leslie Villanueva Hace poco tiempo atrás tuve la oportunidad de hablarles a estudiantes, académicos y profesionales del mundo de la Bibliotecología, sobre un tema que a mi parecer es fundamental y que se refiere al paradigma de crisis que se vive en la profesión, con respecto a la valoración que la sociedad nos da y a nuestra propia identidad.

Vi a bastante gente joven y quise empezar mi discurso con una anécdota que nos ha pasado en reiteradas ocasiones a los que somos Bibliotecarios, y que se refiere a lo que sucede cuando nos preguntan que estudiamos o que profesión tenemos; y al contestar que somos bibliotecarios, o una parte de los oyentes no saben de nuestra carrera o la otra con suerte puede repetir bibliote…que?. Al narrar este caso me fui percatando de cómo varios de los asistentes afirmaban con gestos corporales mi narración y se sentían identificados con lo que les estaba hablando, luego quise ir un poco más lejos y le expuse al público el siguiente ejemplo:

Si hiciéramos una encuesta a las personas en general y les preguntásemos ¿cuáles debiesen ser los diez profesionales que debieran perdurar si el mundo se acabase mañana?, lo más seguro es que un muy bajísimo porcentaje diría que uno de ellos debería ser el bibliotecario o bibliotecólogo por la importancia que le brinda a la información y porque es él quien organiza mejor que nadie el conocimiento para que perdure a través de la historia. Entonces ¿No será acaso que el mundo no sabe de nuestra labor y que debemos hacer algo ya?

El público en la sala, enmudeció, veía los rostros en las caras de los no tan jóvenes preocuparse, sentí en ese momento que había tocado en un punto sensible para todos los bibliotecólogos como es “nuestro ego profesional”.

Luego de mi exposición, que no viene tanto al caso, sucedió algo que es lo que me lleva a reflexionar acerca del tema de la valoración de nuestra identidad profesional. Fue el mismo público quien luego de la charla expresó sus miedos a que esta carrera se extinguiese, sus ambiciones, sus ganas de hacer de la Bibliotecología una ciencia que sea respetadas por todos. Sin embargo, a la vez, reconocían que las ideas innovadoras o creativas que muchas veces generaban como estudiantes casi siempre sólo quedaban en sus cabezas, y una vez que egresaban de la carrera y encontraban un puesto seguro y tranquilo, ya no había razón para hacer cosas nuevas y que incluso a veces les dejaba de importar que se cometieran actos desequilibrados contra nuestra profesión. Fue entonces donde se formó una especie de mesa redonda en donde hubo una retroalimentación de conocimientos, consejos y apoyo de estudiantes a profesionales y viceversa, que me llevó a pensar que no todo estaba perdido para nuestra profesión, que tenemos sabia nueva y antigua que quiere cambiar las cosas, que si nos motivamos el uno al otro podemos ser más. Lo que nos hace falta como gremio es creer en nosotros mismos, en nuestras competencias, en lo que podemos conseguir.

¿Será una tarea imposible hacer que los niños quieran estudiar cuando crezcan Bibliotecología? ¿Será imposible qué esta carrera sea reconocida socialmente? ¿Será imposible no enfrentar los problemas de identidad que vivimos? Estoy segura de que no, no es imposible.

Para empezar por un cambio de pensamiento debemos a veces de dejar de ser tan tecnicistas y situarnos en un plano más social, no nos preocupemos tanto del último software que vendría mejor a nuestra unidad de información o de las conferencias en donde se hable de la automatización de colecciones. Preocupémonos también de que, cómo y cuando hacemos que aflore nuestra vocación por la carrera, trabajemos en la creatividad, redescubrámonos como profesionales íntegros que no tienen nada que envidiarle a otras disciplinas, recordemos que al ser agentes de desarrollo cultural, somos una guía. Trabajemos en crecer, “si el cambio lo hacemos desde adentro veremos los resultados muy pronto afuera, en la sociedad”.

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