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| Archivología |
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| Publicado el 5 de Septiembre de 2008 |
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Una colección singular sobre Simón Bolivar: Donación de libros de Luis Ramiro Beltrán a la Biblioteca del Congreso
Luis Oporto Ordóñez
Historiador, archivero diplomado en España
Director General Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional
Docente de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz)
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En el desempeño funcionario se experimentan grandes momentos. Una de las últimas experiencias fue la donación de un lote de libros sobre el general Simón Bolívar, el gran Libertador. Efectivamente, el 7 de julio de 2008 el Dr. Luis Ramiro Beltrán Salmón, hizo una donación de valor excepcional para la historia política de Bolivia y Latinoamérica, pues se trata de un total de 90 obras bibliográficas (incluyen revistas y recortes de prensa), referidas a la vida y obra del general Simón Bolívar, Libertador de cinco naciones. |
Las obras fueron acopiadas por largos años de diversa fuente, editorial y nacionalidad, para documentar de la mejor manera posible la obra de Luis Ramiro Beltrán El gran comunicador Simón Bolívar (Plural, 1998), en la que cita 20 de las 90 obras. Incluye la donación su obra Investigación sobre comunicación en Latinoamérica. Inicio, trascendencia y proyección (Plural, 2000), donde se encuentra su currículo vital, y levanta un inventario de su obra intelectual, actuaciones que desempeñó dentro y fuera del país, distinciones y reconocimientos con las que fue honrado, que en conjunto viene a ser una fuente inapreciable para la biografía de esta notable personalidad boliviana.
Recibir en calidad de donación tan significativa colección, tiene para la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional un significado muy particular, por las razones que menciono en esta nota.
LUIS RAMIRO BELTRÁN, VIDA Y OBRA
Nació en Oruro, en 1930 [1]. Estudió en el Colegio Alemán, el Colegio Nocturno “Olañeta” (Oruro) y el Instituto Americano de La Paz, donde concluyó el bachillerato en 1949. Salió al extranjero a la edad de 23 años. En 1965 obtuvo el doctorado en Comunicación Social, con especialización complementaria en Sociología en la Universidad de Michigan (Estados Unidos de Norteamérica).
Trabajó en periodismo, como jefe de redacción de La Patria (Oruro), redactor de La Razón (La Paz), jefe de información en Radio El Cóndor, director fundador del semanario humorístico Momento; corresponsal de El Tiempo de México, del Chicago Tribune; colaborador de la Revista Mundial del Uruguay y la Revista Américas de la Unión Panamericana. En su faceta de publicista trabajó como oficial de relaciones públicas de Panagra, jefe de propaganda de Lotería Nacional, fundador de la agencia de publicidad Life. Y, como cinematografista, fue guionista de Bolivia Films [2] y trabajó en Telecine Ltda.
Como servidor público fue secretario de prensa de la Dirección Departamental de Sanidad de Oruro (1945), reportero de la Oficina de Información de la Cámara de Diputados (1946), secretario privado del Alcalde de La Paz e inspector general de ese municipio (1950). En 1991, a su retornó al país, trabajó en el establecimiento del equipo de apoyo a la Reforma Educativa y en 1995 formó parte de la comisión presidencial de la Ley de Participación Popular.
Pero sobre todo, fue funcionario de instituciones internacionales, como el Servicio Agrícola Interamericano en La Paz [3], Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas, Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (Canadá), Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), Naciones Unidas, Banco Interamericano de Desarrollo. FAO, UNICEF y UNESCO (del que se jubiló en 1991). Tuvo notable desempeño como asesor en la Asociación Internacional de Investigación en Comunicación, el Instituto Internacional de comunicaciones y la Asociación Internacional de Comunicación, y en otros cuatro organismos internacionales. Fue miembro de comités editoriales de revistas de Estados Unidos, Inglaterra, Ecuador y Perú. En los últimos años desempeñó funciones en la OPS (Washington y Colombia), Development Associates (Brasil), Academy for Educational Development (Ecuador), Colegio Centroamericano de Agricultura Tropical (Costa Rica) y el Centro para Programas de Comunicación de la Universidad Johns Hopkins (sede Bolivia). Actualmente es miembro de la Comisión de Educación y Comunicación de la Unión Mundial para la Naturaleza y del Tribunal de Honor de la Asociación de Periodistas de La Paz.
Su producción intelectual más importante (150 ítems, entre ellos sus libros) literaria [4], técnica y científica, fue publicada sobre todo fuera del país. Su obra se halla dispersa en artículos de revistas académicas y lo que llama “opúsculos divulgativos”. Versa en temas de comunicación para el desarrollo, tales como agricultura, educación, salud, políticas nacionales e internacionales de demc0oracaización de la comunicación [5]. Sus escritos más importantes fueron entregados a la Universidad Católica Boliviana, donde se ha dispuesto una sala especial que lleva su nombre, que recoge también sus distinciones más importantes [6].
Obtuvo el Premio Mundial de Comunicación Mc Luhan (1983) [7], la Condecoración del Cóndor de los Andes (1983) [8]; Doctor Honoris Causa de las Universidades Católica y Técnica de Oruro (1984) y Premio Nacional de Periodismo (1997) [9]. Como docente trabajó en universidades de todos los países americanos y es miembro de la Red de Cátedras de Comunicación de la UNESCO.
CARACTERÍSTICAS DE LA COLECCIÓN
La colección contiene obras de insignes intelectuales extranjeros como José Luis Salcedo-Bastardo [10] (dos de ellas autografiadas [11] para LRBS: Bolívar (Academia Venezolana de la Lengua, 1984); Concordancias ideológicas y literarias en Bolívar (Comité del Bicentenario, 1981); Nicolás Perazzo: Sánchez Carrión y Unanue, ministros del Libertador (1982), Ramón de Zubiría: Breviario del Libertador (1983), Germán Arciniegas: Bolívar y la revolución (Planeta, 1984), Francisco Pividal Padrón: Simón Bolívar (Casa de las Américas, 1989), Rufino Blanco Bombona: Mocedades de Bolívar (Academia Nacional de Historia de Venezuela, 1988), Aníbal Noguera y Flavio de Castro: Aproximación al Libertador. Testimonios de su época (Plaza y Janes, 1983¸ autografiado), Jorge Abelardo Ramos: Bolivarismo y marxismo (Peña y Lillo, 1969); Francisco Burdett O’Connor: Un irlandés con Bolívar (El Cid, 1977). Un libro importante sin duda es el que escribió Juan Jaramillo: Bolívar y Canning, 1822-1827 (Banco de la República, 1983), pues trata de la política inglesa de Bolívar y la política americana del ministro Canning, en Colombia, entre 1822 y 1827.
Otras corresponden a la autoría de no menos prestigiosos escritores bolivianos como Nataniel Aguirre: El Libertador (Camarlinghi, 1973), Fernando Diez de Medina: Bolívar, nuestro padre (Juventud, 1983), Carmen Baptista: Bolívar entre la realidad y el ensueño (Banco del Estado, s.f.), Carlos Loayza: Biografía del Libertador Simón Bolívar (Oruro, 1987, autografiado), Jacobo Libermann Z., su impresionante obra: Tiempo de Bolívar, 1783-1830, en dos tomos (Bogotá, Arte Editorial, 1989), Alberto Gutiérrez: La muerte de Abel (UMSA, 1995), etc.
Varios libros fueron autografiados [12] entre 1973 y 1975 al Embajador de Bolivia en Colombia, José Gil Reyes. Es el caso de la obra de Alberto Lozano: Así se hizo la Independencia (Bogotá, 1961); Rafael Castellanos: La permanencia de Bolívar (1970); Elvia Gutiérrez: Florilegio bolivariano (Medellín, 1955). De esta autora [13] existe otra obra más (sin autografiar): Historia de las mujeres próceres de Colombia (Medellín, 1972).
No faltan las antologías que permiten reconstruir la figura del Libertador en sus distintas facetas, tales como el guerrero: Rubén Useche (obra autografiada), 472 batallas por la Libertad (Bogotá, 1983); Alberto Montezuma, Antología de la batalla de Ayacucho (Bogotá, 1974); la creación de Bolivia: Juan Albarracin, Bolívar y la Independencia de Bolivia (1983); obra literaria: Jaime Tello, Cómo crece la sombra. Antología bolivariana de escritores y artistas colombianos (Banco de la República, 1980). Una muy importante es el Breviario bolivariano. Bolívar habla! (Cajica, 1973), escrita por Leónidas Plaza, dirigida a la juventud latinoamericana, denominada como un “Tratado de referencia inmediata y manual para la ilustración fácil de una juventud carente de tiempo o vocación”, en la que hace hablar a Bolívar en primera persona en un mensaje dirigido al Secretario General de la Organización de Estados Americanos.
Finalmente cito las publicaciones valiosas que constituyen obras de arte por diversas razones; o raras y curiosas por distintos atributos intrínsecos:
Albergues del Libertador en Colombia¸ magnífica obra editada por la Biblioteca Luis Angel Arango, que describe 23 residencias y casas donde vivió de una u otra manera Simón Bolívar, ilustrada profusamente con fotografías artísticas y de alto valor testimonial de 9 fotógrafos profesionales. Incluye una acuarela de 1842, pintada por Edward Mark, vicecónsul británico. Las casas, haciendas, mansiones y palacios muestran el periplo de Bolívar desde 1813 (Casa de las Ibañez, donde el ‘jefe patriota’ permaneció entre el 12 de enero y el 16 de febrero), hasta 1830 (Quinta de San Pedro Alejandrino, donde expiró). Otro es El mundo de Bolívar (Delroisse, 1983), con liminar de J.L. Salcedo-Bastardo, textos de Paul Verna y fotos de Christian Vous-Picat, reconstruye la legendaria trayectoria de Simón Bolívar desde su origen (Cumaná, Venezuela) hasta el ocaso del héroe, combinando magistralmente la fotografía y la pintura. En el caso de Bolivia, vemos hermosas fotografías de La Paz, Sucre y Potosí. Finalmente menciono una verdadera joya, muy preciada por su alto simbolismo: el Testamento de Bolívar, edición facsimilar editada por el Banco de la República de Colombia, en homenaje al sesquicentenario de su muerte, con trascripción paleográfica, cubiertas de tapa dura forradas en fino cuero de napa, e impresión a fuego.
IMPORTANCIA DE LA DONACIÓN A LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO
Detrás de estas 90 obras entregadas a la Biblioteca del Congreso, se observa el método riguroso de un intelectual para documentar su obra. El acopio no fue tarea fácil y tomó varios años de trabajo. Las obras forman el contexto (histórico, político, militar, intelectual, económico, social, artístico) para una compresión global de la vida y obra de Simón Bolívar, su trayectoria militar, la lucha por la independencia de cinco naciones y su proyección continental. Es una selección de altísimo valor para la investigación científica.
Por otra parte, nuestras propias colecciones sobre la Guerra de la Independencia Latinoamericana, se sobrevaloran con aquella donación de 90 títulos. Veamos una relación sucinta de nuestra valiosísima colección sobre la Guerra de la Independencia:
Archivo del General Francisco de Miranda, 1750-1810 (15 tomos ) [14], Cartas de Santander, 1819-1839 (3 tomos) [15], Cartas Santander-Bolívar (2 tomos) [16], Archivo de Don Bernardo O’Higgins, 1817-1837 (9 tomos) [17], Cartas del Libertador, 1799-1830 (10 tomos) [18], Memorias del General O’Leary, 1815-1830 (29 tomos) [19], Escritos de Simón Rodríguez, 1828-1849 (3 tomos) [20], Historia de San Martín [21], 1817-1823 (3 tomos), y el Archivo del Mariscal Andrés de Santa Cruz, 1820-1837 (6 tomos) [22].
COLOFÓN
Las obras donadas sobre Simón Bolívar adquieren mayor valor por estas colecciones referidas a la Independencia de América Latina, que le dan ese sorprendente contexto historiográfico.
Tal el valor de estas fuentes que sencillamente no podrá escribirse una historia de la guerra de la Independencia sin antes consultarla. Con seguridad que bien se las puede calificar como un verdadero tesoro cultural de la Nación, y por esa su condición de Patrimonio Bibliográfico, se la debe resguardar contra todo riesgo, pero al mismo tiempo (cumpliendo el precepto constitucional de acceso a la cultura) es un deber hacer lo posible para entregarla al servicio de investigadores, jóvenes estudiantes, y sectores interesados del gran público, amén de los parlamentarios a los que sirve, como misión institucional, esta Biblioteca.
Pocas veces podremos disponer de una colección de esta altísima calidad, por ello la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional, invita a la comunidad interesada a disfrutar de estas magníficas fuentes sobre Simón Bolívar y su época.

NOTAS EN EL TEXTO
[1] En 1947 fue designado Representante de Estudiantes de Secundaria de Bolivia en el Foro Internacional Estudiantil del New York Herald Tribune, donde alternó, entre otros, con el banquero Nelson Rockefeller, el político peruano Víctor Haya de la Torre y la actriz sueca Ingrid Bergmann”, como destaca en su vita.
[2] Fue guionista de Vuelve Sebastiana en 1955, filme dirigido por Jorge Ruiz. “Un clásico de la cinematografía boliviana y uno de los puntos de partida hacia el nuevo cine latinoamericano”, según historiadores del Cine, como menciona en su Vita.
[3] Ingresó en 1953. Su formación profesional lo llevó a universidades e institutos de Puerto Rico, Michigan, Pennsylvania, Vermont, Wisconsin, Alabamba, Colorado, Massachussets, entre 1953 y 1965.
[4] De la literaria no tenemos relación. Cultivó la poesía (Laureado en 1961, 1969), el teatro (premiado en 1987) y la novela (aun inédita).
[5] “No se ha hecho una compilación, pero sí existe un resumen analítico realizado por Lupe Cajías, como parte su tesis de licenciatura en la Universidad Javeriana”, señala en su vita.
[6] Ha hecho otras donaciones a importantes instituciones, como la Biblioteca Nacional con sede en Sucre.
[7] El segundo fue Umberto Eco.
[8] El Cóndor de los Andes le fue entregado en persona por el Presidente de la República, Dr. Hernán Siles Suazo, en Bogotá, Colombia.
[9] En su dilatada trayectoria obtuvo otras 30 distinciones de gobiernos locales, nacionales y organismos internacionales.
[10] Este ilustre intelectual venezolano, prologa la obra de Luis Ramiro Beltrán, El gran comunicador Simón Bolívar.
[11] Las obras autografiadas, así como las exlibris, son las más valiosas en las bibliotecas patrimoniales como la nuestra, pues llevan la marca histórica del aprecio del autor hacia el receptor.
[12] La importancia de un libro autografiado es mayor de la que su puede suponer a simple vista, pues estos siempre son conservados con mucho cuidado porque viene con un elogio del autor.
[13] Miembro de Honor de la Sociedad de Geografía e Historia de Cochabamba, en 1956.
[14] Vicente Dávila, comp., Caracas, Editorial Sudamérica, 1929.
[15] Vicente Lecuna, comp., Caracas, Litografía y Tipografía del Comercio, 1942.
[16] Bogota: Biblioteca Presidencia de la República, 1988.
[17] Santiago de Chile, Archivo Nacional, 1951. Tomos VIII-XII (dos vol.), XVI, XVIII y XXI.
[18] Vicente Lecuna, comp., Caracas, Litografía y Tipografía del Comercio, 1929. Falta en la colección el tomo II; 1818-1821.
[19] Simón O’Leary, comp, Caracas, Imprenta de la Gaceta Oficial, 1883. Manuel Pérez Vila, compiló los índices en dos tomos (Caracas, Imprenta Nacional, 1956) Existen otra edición en la Biblioteca del Congreso, impresa en Madrid, por la Sociedad Española de Librería en 1915, por la Biblioteca Ayacucho, dirigida por Rufino Blanco-Fombona, quien es a la vez el autor del liminar.
[20] Pedro Grases, Caracas, Imprenta Nacional, 1954.
[21] Bartolomé Mitre, Historia de San Martín y de la Emancipación Sud-Américana, Buenos Aires: Félix Lajouane, 1889. Falta el tomo I. Obra escrita en base al archivo de San Martín, que le fue entregado por la viuda del prócer, para que viera el autor el destino final de esos papeles, que San Martín ordenó se destruyeran.
[22] Andrés Santa Cruz Schuhkrafft, comp., La Paz, varias editoriales, 1976 y ss.
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