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| Archivología |
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| Publicado el 6 de Junio de 2008 |
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InfoCC: El acceso a la información, instrumento para el cambio social
Luis Oporto Ordóñez
Historiador, archivero diplomado en España
Director General Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional
Docente de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz)
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El inicio: 20 expertos
Entre el 28 y el 30 de mayo, la Vicepresidencia de la República de Bolivia acogió a 272 expertos de Bolivia y 15 países de América Latina, Europa y África (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador España, EE.UU., Colombia, Guatemala, Guinea, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela). El tema a tratar: la información para el cambio ciudadano. |
El evento no es sino el inicio de un largo trayecto para ir concretando las ideas-fuerza que se han aprobado en el manifiesto titulado “Carta de la Paz”, que fue suscrito por los participantes. Por otra parte, es preciso mencionar que a partir de su aprobación, empieza a trabajar la Red Internacional de Información para el Cambio Ciudadano, sustentada en doce ejes temáticos. La Red está conformada tanto por instituciones como por expertos independientes.
Antes, es precisa una breve contextualización. En mayo de 2007, en ocasión de la Exposición Internacional de Archivos, realizado en Bogotá (Colombia), ocasión en la que el Presidente de la Fundación Ciencias de la Documentación de España, invitó a Bolivia, organizar conjuntamente el cónclave. Se definieron las fechas y las instituciones organizadoras en La Paz. Entonces se hablaba de no más de 20 expertos, bolivianos y extranjeros. La realidad superó toda expectativa, pues los participantes fueron 272.
El evento: i) el apoyo institucional
Para su concreción, hubo de contar con el apoyo de numerosas instituciones. En España, trabajó incansablemente la Fundación Ciencias de la Documentación que preside el joven cientista de la información digital, Dr. José Raul Vaquero Pulido y consiguió el auspicio de la empresa Vinfra. En Bolivia, la contraparte recayó en la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional (respetable entidad dependiente de la Vicepresidencia de la República), la Academia Diplomática Boliviana, entidad que dirige el Dr. Esteban Ticona Alejo (dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores y Cultos) y el Viceministerio de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, cuya titular, la Viceministra Dra. Nardi Suxo, nos dio el espaldarazo que requiere este tipo de actividad.
Los expertos reunidos en La Paz han debatido el tema de la información de uso social y sus aristas, en diez mesas de trabajo que han sesionado en distintas instituciones de nuestra ciudad. Muy pocas veces, por cierto, se ha empleado a un mismo tiempo la infraestructura cultural de nuestra ciudad. Debo remarcar –en una necesaria digresión—que hemos recibido el apoyo decidido del Ministerio de Educación, la Biblioteca Central de la UMSA, la Biblioteca Municipal, el Museo Nacional de Arqueología, la Biblioteca y Archivo del Ministerio de Hacienda, el Viceministerio de Transparencia, la Vicepresidencia de la República y la Academia Diplomática.
Es preciso mencionar el apoyo invalorable del personal de la Vicepresidencia de la República, la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional, de la Academia Diplomática Bolivia (y de forma especial de sus estudiantes), de la Dirección de Protocolo del Ministerio de Relaciones Exteriores y Cultos y los estudiantes universitarios de la Cátedra de Archivística de la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés. Sin ellos, el evento no podría haber alcanzado éxito. (Generalmente estas personas no aparecen en los registros de las memorias de los eventos, por ello hacemos mención tan enfática).
Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores y Cultos, Dr. David Choquehuanca, ha reconocido el esfuerzo que han realizado los organizadores internacionales, y les ha conferido, como retribución fraternal, una muy sentida distinción, en acto oficial desarrollado en el Salón de Honor de la Cancillería de la República.
El evento: ii) reconceptualización de la información como instrumento para el cambio ciudadano
El Primer Encuentro de Información para el Cambio Ciudadano debe ser entendido como el inicio de un proyecto de largo aliento que pretende poner en la agenda de los gobiernos el tema del acceso, uso, y conservación de la información de interés público, a la par del derecho irrestricto al derecho de expresión, temas de la coyuntura actual, a nivel mundial. Lo novedoso es que, mediante esa agenda, se pueda usar la información como un instrumento de la ciudadanía para el cambio en nuestras sociedades.
“La Carta de la Paz”: el manifiesto de los expertos de INFOCC
Tres días intensos y fructíferos que han dado como resultado la “Carta de la Paz”, documento que resume los aspectos más importantes y esenciales de la información como factor primordial para el cambio ciudadano. (El texto completo, puede consultarse en www.documentalistas.org).
En primer lugar se recomienda que, “como un derecho humano, el promover el acceso a la cultura, -en especial a los niños, niñas, jóvenes, mujeres y adultos mayores-, a la información y al conocimiento, no debe estar sometido a obstáculos económicos para su difusión no comercial; al contrario, debe ser protegido y estimulado por todos los Estados del mundo. La cultura, la información y el conocimiento deben ser vistos como un bien común de la humanidad, fundamental para la promoción de la ciudadanía”, por lo que “debe ser reconocido a nivel constitucional, desarrollado legalmente e implementado eficazmente en la sociedad”.
Se ha hecho énfasis en el respeto a la libertad de expresión y la pluralidad de las expresiones como derechos humanos del ciudadano y los colectivos en los que se organiza, sin que se admita flexibilización en los Estados e, inclusive, no se permita forma sutil alguna de censura a través de las redes de comunicación, sistemas de filtraje de contenidos u otros medios tecnológicos.
Los expertos recomiendan “se defienda la privacidad en las comunicaciones y datos de los usuarios contra mecanismos de control y monitoreo, sea por parte de gobiernos o empresas”, inclusive en los casos de imperiosa reserva “las solicitaciones de fisura del secreto deben ser hechas judicialmente, en conformidad con la ley y con la debida justificación para que no se utilice este recurso como forma de presión sobre los ciudadanos”.
Reconociendo que el acceso a la información requiere de formar una “cultura informacional”, los expertos han recomendado “se definan políticas de Estado, educativas, transformadoras de su estructura básica, que contemplen sus dimensiones a nivel político-ideológico, técnico-pedagógico y organizacional, y que se dote de financiación específica y transparente a las estrategias de lucha contra la pobreza, re-direccionando el gasto social público hacia las políticas de protección e integración social e incorporando nuevos mecanismos de financiación complementarios que garanticen los fondos necesarios para su aplicación efectiva”.
En consonancia con la nueva concepción de patrimonio, los especialistas han recomendado que “la cultura humana sea vista como un bien común público que no debe ser regido ni determinado por intereses de Estados nacionales, autoridades religiosas ni por las dinámicas de mercado, sino que debe ser resguardada por políticas públicas de desarrollo, bienestar y defensa del patrimonio documental, científico y cultural de la sociedad, de modo que se garantice el acceso público por parte de todos los sectores de la población, en especial de los más desfavorecidos de la sociedad”.
Muchas veces prima la razón mercantil ante el interés superior. En ese sentido, se ha recomendado que “la integración regional deberá promover el desarrollo sostenible, el pleno empleo y la comunicación entre los pueblos, fomentando el acceso a la información, al conocimiento y la transferencia de tecnología, especialmente en aquellas áreas que afectan a la vida, la biodiversidad y los conocimientos tradicionales de los pueblos originarios e indígenas, y afrodescendientes, incluyendo la gestión y el acceso a las nuevas tecnologías”.
En general, cuando se habla de acceso a la información, se omite la importancia de los archivos y otras unidades de información. Por ello, se ha aprobado dos recomendaciones fundamentales, que buscan el reconocimiento pleno de la importancia de las unidades de información que son las operadoras del acceso a la información pública en esencia, y por esa razón se recomendó que “se apoyen políticas que fortalezcan instituciones públicas como bibliotecas, archivos, museos, centros de documentación, colecciones culturales y otros puntos de acceso comunitario que disponen sus colecciones sin restricciones de acceso, reproducción y distribución, así como se los proteja contra la apropiación indebida.
En concordancia con lo anterior se ha insistido que “para garantizar el acceso a la información, los gobiernos deberán disponer los recursos necesarios para el fortalecimiento de las unidades de información que conservan la fuente base (recursos documentales) institucional, desarrollando medidas de conservación, preservación y sistematización (organización y automatización) de la fuente base de la información, así como el desarrollo y sostenimiento de la infraestructura que contiene a las mismas (archivos y otros repositorios).
Rol de los expertos en información
En una primera evaluación del encuentro internacional de expertos y especialistas en diversas áreas del conocimiento, vemos que las recomendaciones que se han aprobado, constituyen un ejemplo fehaciente de los numerosos aportes que pueden ofrecer a la sociedad, en vistas de alcanzar mejores condiciones de desarrollo social, económico, cultural o político. Estamos ante un nuevo rol de los expertos en información, como gestores o agentes de políticas públicas, de orientadores de la sociedad, además del tradicional rol de custodios, facilitadores de la información y de promotores de la lectura y la cultura.
Noble labor que se canalizará, entre otros aspectos, gracias al manifiesto, “La Carta de la Paz”, que será enviada empleando los canales oficiales a los gobiernos y jefes de Estado, a fin que sean incorporados en las agendas de gestión de políticas públicas. Igualmente se realizarán los esfuerzos necesarios para que se considere por la UNESCO, pues sus alcances responden de forma específica, a los grandes desafíos de la sociedad globalizada que nos ha dejado en herencia histórica, el siglo XX.
Detrás estará la Red INFOCC, cumpliendo el mandato que le ha conferido el Encuentro. La Red será el instrumento operacional para impulsar y concretar la información como eje fundamental del cambio ciudadano.
Los 272 expertos de 16 países, han aportado de esta manera con su grano de arena, demostrando que su concurso no debe ser observado con desdén por las autoridades de los Estados nacionales, sino más bien estas deberán aproximarse al colectivo para incorporarlo al diálogo constructivo.
Nos sentimos honrados por haber auspiciado este momento constitutivo de la historia de las ciencias de la información, y sentimos legítimo orgullo que el manifiesto resultante se hubiese discutido, debatido y suscrito en la ínclita ciudad de La Paz, sede de gobierno de esta amada Patria, Bolivia.
La presencia de expertos de 16 países en Bolivia no es casual, sino más bien constituye un reconocimiento explícito del movimiento que se ha generado en los últimos años, y que en muchos aspectos, ha cambiado el timón de la historia social y política de Latinoamérica.
El Encuentro clausuró sus sesiones en el marco de una fiesta cultural, que tuvo la virtud de mostrar las expresiones culturales, musicales y folklóricas, de las diversas regiones que conforman esta Patria creada por el libertador Simón Bolívar. Cada participante se llevó consigo, además, un regalo especial: un disco compacto titulado Legislación Boliviana. Compendio de Leyes de Bolivia de 1825 a 2007 (a texto completo; iniciativa del Vicepresidente de la República, Lic. Alvaro García Linera; elaborado por la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional y editado con auspicios de las Fundaciones Apoyo al Parlamento y a la Participación Ciudadana, y Konrad Adenauer), y la Historia de la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional, que fue editada (esta última) para realzar este Encuentro Internacional.
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| Las opiniones de esta nota sobre el Encuentro Internacional INFOCC, son personalísimas de su autor. |
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