Fundación Ciencias de la Documentación Implícate | Contactar  
 
La Fundación | Fines | Actividades | Publicaciones
     
  FIRMAS: LUIS OPORTO ORDÓÑEZ CD
 
  La Fundación no se identifica necesariamente ni se hace responsable de las opiniones vertidas en la sección FIRMAS.  
Archivología
Publicado el 20 de Mayo de 2008
 

Los Archivos Históricos de las Fuerzas Armadas

Luis Oporto Ordóñez
Historiador, archivero diplomado en España
Director General Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional
Docente de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz)

Luis Oporto La noche del miércoles 7 de mayo quedará registrada de forma imperecedera entre los que tuvieron el privilegio de asistir a la última Tertulia Archivística, pues lo que allá se escuchó, vio y comentó, no sucede todos los días.

Antes de seguir, deseo mencionar dos aspectos. Hemos visto tesis de licenciatura en Historia, que no consultaron información primaria de carácter castrense, así como estudios sobre la vida de generales del ejército boliviano, con escasa o nula fuente primaria consultada en archivos castrenses.

Los anteriores ejemplos que traigo a colación darían a pensar en dos hipótesis: a) que no existen archivos militares en Bolivia; o, b) que existiendo, estos son inaccesibles.

La visita que hicimos la noche del 7 de mayo, responde a estas interrogantes. ¿Primero, existen archivos militares, como tal, es decir, repositorios constituidos y no una simple reunión de expedientes? La respuesta es contundente: sí, y a falta de uno hay varios, perfectamente organizados, creados con respaldo legal y que prestan servicios al público. Menciono a vuelo de pájaro los existentes en la ciudad de La Paz: Archivo General, Archivo Territorial ambos del Ministerio de Defensa Nacional.

TERTULIA EN LOS ARCHIVOS DE LAS FUERZAS ARMADAS

El Cnl. Simón Orellana, historiador egresado de la Carrera de Historia fue nuestro anfitrión. Acompañado de un grupo de militares, ofreció a la nutrida audiencia conformada por directores y funcionarios de archivo, profesionales, consultores, docentes y estudiantes universitarios, una conferencia en el auditorio de la Universidad de las Fuerzas Armadas, hermoso y moderno local ideal para reuniones de este tipo. Una a una, fueron deslizándose las diapositivas con las que el Cnl. Orellana nos informó que el proyecto de organización del Sistema de Archivo de las Fuerzas Armadas fue motivo de tesis de ascenso, con el que obtuvo el grado de Coronel del Ejército, con el que pasó a la Reserva Activa. Allí nos comentó el alcance del proyecto, que busca normar y regular la gestión documental militar de forma transversal a su ciclo vital. De esa manera se avanzó en homogeneizar procedimientos en la gestión de la correspondencia y su transferencia a los archivos centrales, y de estos al archivo Intermedio y al Archivo Histórico de la Fuerzas Armadas.

No fue tarea fácil, sin duda. Pero, se logró aprobar la Resolución de 12 de diciembre de 2005, que autoriza la creación del Sistema de Archivo de las FF.AA., que recoge la documentación recogida por la Sección VII-Histórica del Ejército, creada en mayo de 1935, que funcionó en el Gran Cuartel del Estado Mayor General, con la misión de “escribir la historia militar de la Guerra del Sudeste”.

Antes de continuar, sería injusto no mencionar a quienes antecedieron al Cnl. Orellana y sus pupilos, y por eso menciono la labor realzada por el Mayor Víctor Colque, quien empezó la tarea de organizar estos fondos documentales.

ALCANCE DEL ARCHIVO MILITAR

¿Cuál la situación actual de este Archivo? ¿Cuáles son las documentaciones que conserva y accesibiliza?

El personal es militar en su generalidad. El Cnl. Orellana es, además, historiador egresado de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz. La Egr. Mónica Montesinos, es responsable del apoyo técnico, que tiene a su cargo la parte de planificación del servicio. Han capacitado en materia archivística al personal militar. Paralelamente, un grupo de universitarios realiza pasantías, cooperando en la organización documental, o describiendo los miles de expedientes que contienen sus fondos.

Los fondos más importantes corresponden al Ejército, pero también tiene otros, como el del Tribunal Permanente de Justicia Militar, que tiene documentos que van desde 1883 hasta 1940, aproximadamente. Una parte importante de este fondo se destruyó durante las jornadas de febrero negro, como calificó la historia a este momento político del país. Los copiadores del Ministerio de Guerra datan desde 1901. Los que corresponden a las misiones militares extranjeras, desde 1904 (Jacques Sever, Hans Kundt, etc.). El fondo Intendencia de Guerra, contiene datos que explican la logística empleada para la incursión de tropas en el sudeste. El fondo Guerra del Chaco, contiene documentación desde 1930, con distintas series, entre ellas la Mapoteca, Hospitales de Campaña, Prisioneros y Repatriados, Transporte, Partes de regimientos, unidades y destacamentos.

En este fondo, encontramos las hojas de servicio militar, que son esenciales para probar la participación de los combatientes en las llamadas “Fases de Guerra”, con los cuales acceden a la pensión vitalicia que otorga a cada excombatiente el Estado Boliviano. Están los partes de guerra, incluyendo los del hospital de campaña. Mencionamos también los numerosos juicios instaurados a desertores, y otros de tipo penal en que incurrieron militares de todos los grados. Son numerosos, por ejemplo, los juicios por falsedad ideológica y material, precisamente en época del conflicto. Algo muy destacable en esta documentación, es la que corresponde a la serie “Diarios de Guerra”, que por obligación militar todo combatiente debe elaborar en el frente de guerra. Si otrora esa información sirvió para fines de inteligencia, hoy su valor es incalculable para la reconstrucción histórica del conflicto.

Otra serie impactante es la Mapoteca, en la que se conservan debidamente ordenados, miles de planos, croquis y mapas, los más levantados sobre el terreno, por lo que su valor para la historia es insospechable. Una valiosa colección es la Hemeroteca, pues no existe otro repositorio que hubiese coleccionado con rigor, periódicos propios y extraños del tiempo de la guerra del Chaco. Quiere decir que estamos frente a una fuente alternativa de altísimo valor, procedente de los medios de prensa, tanto de los que dio a luz el periodismo boliviano como el paraguayo.

En otras palabras, la historiografía militar, estrictu senso, es aun una asignatura pendiente, y no se puede hablar de historia de la Guerra del Chaco, sin consultar los gruesos infolios que conservar estos repositorios. Es exactamente el mismo caso para la Guerrilla de Ñancahuazú. Los diarios se conservan en lo que se llama “la caja fuerte”, es decir un gavetero metálico con cerradura. Consecuentemente, los estudios que surjan sin consultar estas fuentes, tendrán el carácter de iniciales o preliminares, o más aun, entrarán en el género del ensayo, o periodismo, antes que en el de la historiografía propiamente dicha.

El fondo general del Ejército en tiempos de paz, abarca desde 1940 a 1970, que tiene series importantes como las que corresponden a la Revolución de 1952 (en el que se dio la organización del llamado ‘Ejército Popular’). Existe copiosa correspondencia administrativa del Ejército (ver por ejemplo, la serie Copiadores que va desde inicios hasta la tercera década del siglo XX). Existe también correspondencia que trata de las acciones punitivas que tuvo que llevar a cabo el ejército para aplastar, las más de las veces de forma cruenta, sublevaciones indigenales y movilizaciones sociales de mineros y obreros. En el primer caso llama la atención que los indígenas fueran sometidos al fuero militar, al ser acusados por delito de sedición, cosa inexistente para los segundos, que pasaban a la justicia ordinaria.

Entre sus series encontramos documentación sobre la campaña contraguerrillera de Ñancahuazú (1967), en el que perdió la vida el Comandante Ernesto “Che” Guevara, ultimado por órdenes superiores estando prisionero; y la campaña contra la guerrilla de Teoponte, protagonizado por un puñado de jóvenes idealistas, que sucumbieron por el hambre y la sañuda represión militar que se desencadenó. Existe también documentación sobre la época de la dictadura militar y un archivo fotográfico digitalizado.

SERVICIOS

El Archivo Militar realiza servicio público desde la época misma de la desmovilización, mediante la revisión de las hojas de servicio de los excombatientes y la certificación de las fases de campaña en las que participaron. Por ley estos son requisitos esenciales para acogerse al beneficio de la Renta de Beneméritos (Veteranos) de Guerra. Las fases de guerra corresponde a: 1ra. Inicio del conflicto (junio-diciembre de 1932), 2da. Ofensiva boliviana (Diciembre 1932-1933), 3ra. Ofensiva paraguaya (Diciembre 1933-junio 1935), Defensa de Villamontes (febrero y julio de 1935).

Paulatinamente el Archivo Militar se abre al servicio de la investigación científica. De esa manera varios estudiosos han accedido a esos recursos documentales, aunque este servicio está supeditado por la descripción de sus fondos y la modernización de su infraestructura.

LA LIMITACIÓN DEL ACCESO, CARACTERÍSTICA DEL ARCHIVO MILITAR

Sin embargo, un aspecto singular de este archivo, y que hace la diferencia con el resto, es el alto grado de limitación del acceso a la documentación, es decir que gran parte de los recursos documentales está aun bajo el rigor de la reserva, pues fueron clasificados en inicio como ‘confidenciales’, ‘secretos’ e inclusive ‘ultrasecretos’, usual en el Ejército, como se ve en sus manuales de procedimientos.

En época de guerra, la inmediata de postguerra, y coyunturas especiales de la historia del país, existe plena justificación de tal medida preventiva, pues atinge a la seguridad de la Nación. Mas, habiendo pasado varias décadas de la Guerra del Chaco, e inclusive de las campañas contraguerrilleras, tal grado de reserva ha bajado en su nivel crítico y requiere ser levantado para disponer estos inmensos recursos informativos al uso público, no solo a la investigación científica, sino a un nivel más amplio. Por ejemplo, algún descendiente de un excombatiente querrá buscar información sobre su padre, madre o hermano, hermana, en fin.

Según se nos ha explicado, el Proyecto del Sistema de Archivo de la FF.AA, ha contemplado este aspecto, pues se ha diseñado un Concejo Superior de Archivos Militares, que tendrá a su cargo la labor de desclasificación, así como otras inherentes a la valoración y en el caso que sea procedente, al descarte bajo control legal.

Y sobre este último asunto, el Cnl. Orellana hizo una dramática reseña de la inveterada costumbre militar de destruir sus documentaciones con una facilidad notable, ya sea por la vía de la incineración o por trocar la memoria documental por papel sanitario. Ese pasado nefasto ha quedado registrado como una época negra que es de esperar no se vuelva a repetir. Hoy esa destrucción sistemática, se ha detenido de forma abrupta, pues el Sistema de Archivo ha logrado concienciar a los mandos medios y altos de la institución castrense sobre la importancia de la documentación, así como las duras sanciones que castiga este delito de orden penal.

NOTABLE LABOR

Los archiveros militares realizaron una notable labor, hecho encomiable en todo sentido. Con escasos recursos y mucha inventiva, adaptaron ambientes que hoy sirven como depósito, sala de investigación, sala de procesos técnicos y servicios.

El servicio es aun precario por varios factores, pero existe. Definitivamente, al constituirse este archivo legalmente, conlleva la responsabilidad del servicio al público y por ende su accesibilidad. El ejemplo más evidente de ese alcance, es la presencia de los invitados a visitar sus instalaciones sin ninguna restricción. Es más, de motu proprio, los archiveros militares han montado una impresionante exposición de lo más preciado que contienen sus fondos, y han abundado en explicaciones a quien lo solicitaba.

La visita pudo prolongarse por varias horas, pero satisfecha la curiosidad, los anfitriones nos invitaron a un refrigerio, oportunidad en la que los asistentes hicieron conocer sus impresiones, preguntaron más detalles y todos coincidieron en felicitar por esa tesonera y silenciosa labor que empieza a dar sus frutos.

CARTA DE FELICITACIÓN

De forma unánime se aceptó la propuesta de elaborar una carta de felicitación y una especie de conclusiones a las que arribaron los participantes de esta fascinante Tertulia Archivística. De esa manera se elaboró una nota oficial dirigida al Comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas de la Nación, que en parte fundamental, menciona lo siguiente:

“Al término de la visita, los directores profesionales, consultores, investigadores, docentes y estudiantes universitarios, resuelven:

1) Felicitar al Cnl. DEM Simón Orellana Chávez, Cnl. DEM Gerardo Tapia Andrade, Sof. Luis Mamani Romero, Sof. Arturo Luna Garay, Sof. Jorge Cruz Coronel, Sof. Juan Averanga Conde, Sof. Norma Caero Silva, y Sr. Juan Ramos (encuadernador), por el esforzado trabajo de rescatar, conservar, sistematizar, y accesibilizar la memoria institucional de las Fuerza Armadas de la Nación.

2) Brindar un reconocimiento especial al Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación, por el apoyo permanente que otorga al Proyecto del Sistema de Archivo de la Fuerzas de Armadas.

3) Solicitar al Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas continuar con el apoyo que brindan al proyecto del Sistema de Archivo de las Fuerzas Armadas, facilitando las condiciones óptimas de desarrollo, en el plano económico- financiero, dotación de recursos humanos, mobiliario, equipos de última tecnología, infraestructura y otros elementos necesarios.

4) Solicitar al comando en Jefe de las Fuerzas Armadas, disponer el acceso de los recursos documentales históricos para la investigación científica.

Así mismo, a fin de garantizar la continuidad del proyecto, nos permitimos sugerir respetuosamente a su comando, la contratación efectiva de la historiadora Mónica Montesinos, quien viene trabajando desde hace muchos años en este proyecto de manera honoraria. El concurso de esta profesional competente, ha sido fundamental para el éxito del proyecto, razón por la que es imperiosa su contratación”.

Subir Subir

 
  ARCHIVO  
     
  Periódicos independientes de 1960  
  10 de Junio de 2008  
  InfoCC: El acceso a la información, instrumento para el cambio social  
  6 de Junio de 2008  
  Los Archivos Históricos de las Fuerzas Armadas  
  20 de Mayo de 2008  
  El uso social de la documentación en los archivos  
  10 de Abril de 2008  
  Gunnar Mendoza, a 14 años de su partida  
  13 de Marzo de 2008  
  La moderna biblioteca de la Universidad Católica Boliviana  
  18 de Febrero de 2008  
  Don Ernesto Zambrana Cascales (1953-2007)  
  20 de Noviembre de 2007  
  96 aniversario de la Biblioteca del Congreso Nacional de Bolivia  
  14 de Septiembre de 2007  
  Exposición Internacional de Archivos en Bogotá  
  7 de Septiembre de 2007  
  El Patrimonio Documental y Bibliográfico Argentino en la visión de Branka Tanodi  
  2 de Septiembre de 2007  
  El Archivo de La Paz en su mayoría de edad  
  29 de Julio de 2007  
  Una visión crítica del Copyright  
  24 de Julio de 2007  
  Notas en torno a Vicenta Cortés Alonso  
  19 de Julio de 2007  
  Diálogo con los autores  
  9 de Mayo de 2007  
  Exégesis del libro antiguo y raro  
  23 de Abril de 2007  
  Bibliotecas en Bolivia  
  13 de Abril de 2007  
  Los archivos administrativos y el acceso a la información pública en Bolivia  
  31 de Enero de 2007  
  Dos libros primigenios sobre archivos mineros bolivianos  
  20 de Enero de 2007  
  Las listas de interés y su importancia en la Gestión del Conocimiento  
  11 de Enero de 2007  
  El Archivo de La Paz, forjador de archiveros  
  23 de Noviembre de 2006  
  Las ferias del libro en Bolivia  
  10 de Noviembre de 2006  
  Bibliotecas sobre temática indígena en Bolivia  
  30 de Octubre de 2006  
  Día del Archivista Boliviano  
  13 de Octubre de 2006  
  La apasionante historia de las memorias del General Enrique Peñaranda sobre la Guerra del Chaco  
  3 de Octubre de 2006  
  La formación de Archiveros en Bolivia  
  26 de Septiembre de 2006  
  Modernización de los archivos administrativos y acceso a la información pública  
  20 de Septiembre de 2006  
     
  Ver otros columnistas  

 

 
             
 
 
© 2008. Fundación Ciencias de la Documentación