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| Bibliotecología |
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| Publicado el 13 de Abril de 2007 |
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Bibliotecas en Bolivia*
Luis Oporto Ordóñez
Historiador, archivero diplomado en España
Director General Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional
Docente de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz)
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El mundo de la lectura tiene varios componentes, entre ellos están en primer lugar los autores. Le siguen los editores, los libreros y los bibliotecarios, formando una cadena de producción y uso del material librario. De esa manera se ha tejido una especie de santa alianza entre creadores, impresores, comercializadores y difusores del producto intelectual plasmado en el libro y sus derivados. |
De todos ellos, las bibliotecas se caracterizan por accesibilizar su contenido, con un tremendo impacto en la transformación del conocimiento, convirtiéndose en poderosos mecanismos del cambio en cualquier sociedad.
En Bolivia existe una amplia infraestructura informacional, dirigida a responder a las necesidades de un público heterogéneo, que incluye desde estudiantes del sistema escolarizado hasta exigentes investigadores de alta escuela. Los servicios en sala siguen siendo importantes a pesar del crecimiento exponencial de los servicios en línea, que explica la tendencia de la biblioteca actual a digitalizar lo más preciado de sus colecciones, cuidando para ello que hubiesen prescrito los derechos de autor y estos en consecuencia hubiesen pasado a propiedad del Estado, conformando el patrimonio documental de la Nación.
En Bolivia no existe un sistema nacional de bibliotecas y tal pareciera que no hay interés en constituirlo. Eso explica la decisión estatal de generar una curiosa estructura de bibliotecas públicas, como vemos al tenor del decreto del ejercicio del depósito legal. Esta norma señala que se constituirán bibliotecas por concurso, en el que las instituciones bibliotecarias beneficiarias del depósito legal, deberán concursar para acceder a tal reconocimiento. Esto se aparta notablemente de la declaración de la IFLA de Bibliotecas Públicas, que señalan que esta es una obligación Estatal, tanto en el ámbito nacional como en el ámbito local. Así también lo interpretan las leyes de descentralización administrativa vigentes en el país, que señalan como obligación de los gobiernos departamentales (Prefecturas) y gobiernos locales (Municipios), la obligación de administrar las instituciones culturales, educativas, deportivas y de salud de sus jurisdicciones. Sólo el depósito legal vulnera la directriz internacional y la normativa nacional.
¿Cuáles son las bibliotecas más importantes de nuestro país? He aquí un breve recuento, que sin duda es referencial y no puede ser de otro modo, pues por fuerza debemos realizar una selección que bien puede dejar fuera a varias respetables instituciones. De ahí que insistamos en el carácter referencial, pues no se trata de un directorio de bibliotecas públicas.
El último estudio censal realizado en Bolivia, ha reportado un total de 361 bibliotecas y unidades de información similares (ver: Directorio Boliviano de Bibliotecas y Centros de Documentación. La Paz, Academia Nacional de Ciencias, Servicios de Información Consultores, 2003). El desarrollo alcanzado a nivel nacional es notablemente desigual, pues las ciudades del eje (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz) poseen el 71% del total de unidades de información, y las restantes ciudades capitales de los seis departamentos reportan el 29%. Se ha establecido que Pando tiene apenas cuatro bibliotecas, con una abismal diferencia con La Paz que tiene 144 unidades. El resto de las ciudades tiene las siguientes cifras que son reveladoras: Trinidad, 7; Sucre, 31; Cochabamba, 39; Oruro, 24; Potosí, 16; Santa Cruz, 74; y Tarija, 22.
Bibliotecas generales. Un grupo importante de bibliotecas de primer nivel, enciclopédicas y de carácter general) prestan invalorables servicios a la sociedad en su conjunto.
Mencionamos en este grupo a la Biblioteca Nacional (con sede en Sucre), dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, que es la biblioteca depositaria de Bolivia. Ha implementado una biblioteca “escolar”, que presta servicios públicos irrestrictos; forma parte del Proyecto de Biblioteca Digital Iberoamericana “El Dorado”, sostiene una importante librería que comercializa libros de Bolivia y otros países y ha editado recientemente las Obras Completas de Gunnar Mendoza. Ha incorporado las más importantes bibliotecas patrimoniales, entre ellas la del escritor Alcides Arguedas.
Se complementa con el Repositorio Nacional, que administra el depósito legal y es la segunda biblioteca depositaria del país. Edita desde el 2003, la Biobibliografía boliviana, que fue iniciada en 1962 por Werener Guttentag, quien luego de 30 años de arduo trabajo, pasó la posta a la Biblioteca Nacional.
En La Paz se encuentra la remozada Biblioteca del Congreso Nacional, que tiene disponible al uso público la Hemeroteca de periódicos nacionales (la mejor conservada del país), la colección oficial de leyes desde 1825, los Redactores del Congreso, desde 1826, colecciones oficiales, la colección principal con temas de derecho parlamentario, historia política y administrativa, y una colección de libros antiguos, raros y curiosos, que en conjunto sustentan proyectos de investigación de estudiosos nacionales y extranjeros. En la gestión 2006, un total de 55 investigadores procedentes de 16 universidades (5 nacionales, 10 extranjeras y 1 internacional). Ha reeditado en su Fondo editorial, la obra de Ciro Félix Trigo, experto en Derecho Constitucional, y recientemente, los resultados del Censo Guía de Archivos Mineros de Bolivia.
En Sucre (la capital de la República), se encuentra la importantísima Biblioteca de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que contiene la jurisprudencia nacional, con los autos dictados por el Alto Tribunal de Justicia. Se puede afirmar que es la cabeza de sector de la red de bibliotecas judiciales de las Cortes Superiores de Distrito de los nueve departamentos de Bolivia.
BIBLIOTECAS MUNICIPALES
A lo largo y ancho del territorio nacional, se extiende una amplia infraestructura bibliotecaria sostenida por los gobiernos municipales. La más antigua y completa, es sin duda, la Biblioteca Municipal “Andrés de Santa Cruz”, de la ciudad de La Paz, sede de gobierno, que en su tiempo fue una especie de biblioteca de depósito y ello explica su alto prestigio y su notable cantidad de volúmenes. Existen bibliotecas municipales en los 9 departamentos de la República. Se podría afirmar que esta es un sistema bibliotecario natural, que lamentablemente no está articulado, a raíz de la falta de una política nacional de bibliotecas. Son los únicos resquicios, en muchos casos, de acceso irrestricto a la cultura, pues otras unidades de información, restringen su servicio a sus públicos meta. Se caracterizan por un esfuerzo notable de llevar el producto librario hasta los confines del Municipio, estructurando sólidas redes de bibliotecas populares. Los ejemplos más notables se han dado en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra.
BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS
Las universidades del sistema boliviano, fundamentalmente las estatales, han implantado en sus centros de estudio superior sistemas de bibliotecas que prestan servicios a usuarios de su comunidad. La más importante es la Biblioteca Central de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, que tiene 288.000 ejemplares, siendo la más extensa en Bolivia de acuerdo al directorio de unidades de información editado el 2003.
Las bibliotecas de estos sistemas se especializan en temáticas afines a las facultades a las que prestan servicio. A pesar de que la mayoría de ellas restringen sus servicios a miembros de su comunidad, los investigadores pueden acceder a sus colecciones, solicitando acreditación. Además de las bibliotecas de las universidades públicas en 8 departamentos, existen numerosas sedes de estas en provincias a se han incrementado las universidades públicas de Llallagua (1985) y El Alto (2003).
Paralelamente, se han creado bibliotecas en las universidades privadas, que se han potenciado en los últimos tiempos, llegando a un número considerable. Gran parte del sector universitario acude a estas bibliotecas para su formación superior.
Estas bibliotecas tienen gran potencial y se caracterizan porque apoyan a la investigación científica, además del soporte educativo a los universitarios en su formación superior.
BILIOTECAS DE LOS MINISTERIOS DE ESTADO Y OTRAS ESFERAS DEL ESTADO
Estas son variadas y su importancia relativa. Muchas se han consolidado y prestan invalorables servicios a la sociedad. Otras nacen y mueren con inusitada rapidez, pues no logran consolidarse y generalmente se diluyen cuando los ministerios cambian sus funciones, se fusionan o extinguen. Ese fue el caso de la importante biblioteca “Carlos Montenegro”, de la empresa estatal de hidrocarburos, que se perdió irremediablemente, aunque algunas fuentes señalan que fue trasladada a la sureña población de Camiri, la capital del Petróleo.
Entre las más importantes mencionamos la Biblioteca “Martín Cárdenas” del Ministerio de Agricultura (la más importante en su género), la Biblioteca de Hacienda del ministerio homónimo (moderna y actualizada), la Biblioteca Jurídica del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (tiene colecciones completas de legislación comparada, constituciones del mundo, jurisprudencia y legislación), el Centro de Documentación de la Corporación Minera de Bolivia, la Biblioteca “Casto Rojas” del Banco Central de Bolivia (la más completa y actualizada en este rubro), la Biblioteca del Instituto Nacional de Estadísticas.
La extensa red creada por el Banco del Libro (hoy Dirección de Bibliotecas Públicas), cuyas filiales constituyen una de las pocas referencias librarias en varios distritos alejados del país. Por su parte el Ministerio de Educación y Cultura tiene un Centro Integrado de Documentación e Información. Existe una importante biblioteca en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, con referencias únicas en su género, que sirven para la toma de decisiones en materia internacional.
Ultimanente las superintendencias de regulación sectorial, han organizado centros de documentación y bibliotecas especializadas.
BIBLIOTECAS ESPECIALIZADAS
En el tema indígena existen viarias bibliotecas con excelentes materiales, y servicios públicos variados, de las cuales ya comentamos en una anterior entrega en esta misma sección (Cif. Bibliotecas sobre temática indígena en Bolivia. 30 de octubre de 2006).
A este apartado habrá que añadir la valiosa colección de Radio Pío XII (primero desde Siglo XX, corazón del estaño y luego desde Oruro y Cochabamba), que trabaja codo a codo con los pueblos quechuas y aymaras del Norte de Potosí, Oruro y Cochabamba. Sus recursos informativos son sin duda esenciales para comprender la simbiosis entre el minero y el campesino. En Oruro, desde que el Instituto de Investigación y Cultura para la Educación Popular (Indicep) de memorable memoria, fuera intervenida por los gobiernos militares que la despojaron de su biblioteca y dejó de publicar su valioso boletín, no existió otra institución dedicada al tema indígena, hasta la emergencia del Centro de Estudios de los Pueblos Andinos, dirigido por el oblato laico Gilberto Pawels, que continúa aquella labor de documentar la historia de los pueblos andinos, de origen milenario, y que a la fecha cuenta con una importante biblioteca.
En el tema de la salud, la infraestructura bibliotecaria es amplia e importante. Basta mencionar, por ejemplo, la existente en los Hospitales de tercer nivel, como el sistema de hospitales obreros, el instituto gastroenterológico de La Paz (centro de formación internacional y postgrado), la Cruz Roja, la oficina de la OPS/OMS en Bolivia, el hospital japonés de Santa Cruz, y las de las escuelas y facultades de enfermería, adscritos a las universidades, que cuentan con bibliotecas actualizadas y en el caso de la oficina de la OPS/OMS en Bolivia, cuentan con servicios en línea, conectadas a las redes Scielo y Bireme.
BIBLIOTECAS PRIVADAS Y ACADÉMICAS
Las bibliotecas dedicadas a las iglesias, son también importantes, sobre todo la Biblioteca y Archivo Franciscanos de Tarija, su homóloga en La Paz, la más reciente de carácter arzobispal en la ciudad de Sucre, el Centro de Promoción del Laicado (Ceprolai), son ejemplos que muestran su importancia.
Los centros de documentación de las ONG’s, han tenido importancia mayúscula en el pasado reciente (1985-2002), pues han acompañado al paso de las transformaciones estructurales del Estado, en el intento fallido de incorporar a Bolivia al sistema de libre mercado. Muchas se han independizado de la coyuntura, y se abren espacios propios. Citamos como ejemplos a la red de bibliotecas del Centro de Promoción Minera (Cepromin), el Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas (CEBIAE), el Centro de Promoción de Mujer “Gregoria Apaza”, “Mujeres Creando”, por ser las más representativas. Una biblioteca de importancia singular es la que formó de motu propio Alfredo Montalvo, que se denomina Biblioteca Inca o Libros Andinos, que se encuentra en Cochabamba, que por su carácter vendría a recoger la producción bibliográfica de los países del Area Andina, es decir una especie de biblioteca depositaria regional.
Por otro lado están las bibliotecas de colegios profesionales, organizaciones patronales y laborales. Su importancia es muy relativa y su incidencia casi nula, salvo el del prestigioso Colegio de Abogados de Bolivia.
Y una clase importante de bibliotecas son las de carácter académico, es decir las que conforman la Academia Nacional de Ciencias, la Academia Boliviana de la Lengua, la Academia de Estudios Genealógicos, la Sociedad Boliviana de la Historia, las Sociedades Geográficas y de Historia de Potosí, Sucre, Tarija, Santa Cruz y el incierto destino del de la Sociedad Geográfica de La Paz.
BIBLIOTECAS EXTRANJERAS E INTERNACIONALES
En general, las misiones extranjeras en Bolivia, sostienen varias bibliotecas de servicio público. Los casos más representativos son el Goethe Institute (Alemania), Centro Boliviano Brasilero (Brasil), Centro Boliviano Americano (EE.UU.). También existen bibliotecas en las embajadas de México y Argentina. La Fundación Patiño sostiene importantes bibliotecas en La Paz (Centro de Documentación en Artes y Literatura Latinoamericanas, Centro del Comic), Cochabamba (Biblioteca de Portales) y Santa Cruz de la Sierra. También hay que mencionar a la biblioteca del Instituto Internacional de Integración (La Paz), de la Universidad Andina Simón Bolivar (Sucre y La Paz), y la biblioteca del Centro Iberoamericano de Formación Técnica, en Santa Cruz de la Sierra.

* Nota del autor: Este artículo fue publicado recientemente en el Catálogo Escaparate Cultural, presentado en la víspera en la Vicepresidencia de la República de Bolivia.
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