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| Líderes políticos |
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| Publicado el 19 de Septiembre de 2006 |
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Bill Clinton, parte segunda
Antonella Broglia
Escritora Nuevas Tecnologías
Ex-Consejera Delegada de Saatchi & Saatchi España
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He asistido a un encuentro entre Bill Clinton y un grupo de mujeres y hombres de negocios de todo el mundo, hace una semana en Nueva York.
El ex presidente, que acaba de cumplir 60 años, mantiene su carisma intacto, y su aparición en el escenario fue mágica, aunque no todo el mundo se levantó a aplaudir. Evidentemente había republicanos fervientes entre el público, o simplemente la gente consideró embarazoso portarse como a un concierto rock en un entorno de negocios. Yo sí me levanté. |
En una intervención breve e intensa, Clinton ofreció su punto de vista para interpretar el siglo 21. Según el ex presidente, el evento más significativo del siglo 21 no es la globalización - el mundo ya estaba globalizado hace 100 años - . La clave del siglo 21 es la interdependencia. Los seres humanos dependemos los unos de los otros en este planeta, y no podemos evitarlo ni escaparnos. Y esto es bueno o malo o ambas cosas, pero en muchos casos es insostenible. El mundo que según Clinton deberíamos dejar a nuestros nietos es un mundo donde la interdependencia ha dejado el puesto a la integración. Donde América trabaja en hacer amigos en lugar que enemigos, donde invertimos más contra en sida y en instrucción que en armamento, donde nos comprometemos todos juntos contra el calentamiento de la tierra, donde tenemos una política de seguridad clara pero también invertimos para que los jóvenes pobres de Oriente Medio no reciban su educación de los islamistas radicales.
Clinton cree que son los gobiernos los responsable de cambiar el mundo. Pero también los ciudadanos, ricos en poder gracias a la fuerza de las nuevas tecnologías. Y las organizaciones de ciudadanos, las ONG. Cuando Clinton aceptó el cargo, no había ONG en China, hoy hay 250.000. Y hay un millón en la India.
Pero Clinton no es solo muy bueno hablando. Gracias a su Fundación, y su iniciativa para la acción practica contra hambre, enfermedades, conflictos raciales y religiosos, calentamiento del planeta, un evento que una vez al año reúne a gente poderosa en dinero o socialmente, dispuesta a resolver de inmediato un problema con una acción práctica y si no lo hace se elimina del grupo de trabajo, Clinton consigue lo que no consiguió en su carrera como presidente. Y lo que está haciendo en África contra el sida es de verdad un primer paso para que el numero de muertes disminuya.
Clinton ha dicho muchas veces que cree en la acción organizada y sistemática para cambiar el mundo, y se está ocupando de demostrar que esta idea tiene fondo, con la ayuda de un charme que mueve montañas y una cantidad de horas dedicadas al trabajo no muy típicas de un hombre retirado (se dice que casi nunca duerme, y pasa la noche hablando con su staff y jugando a las cartas).
Clinton salió despedazado de su mandado público, hecho polvo y desprestigiado. Pero aquí está, demostrando que el concepto de primero carrera y después retiro para el no tiene sentido. Que a veces la supuesta carrera no es el centro de la vida sino un entrenamiento para aprender, para equivocarse, para avergonzarse y pedir disculpa, para pelearse contra las reglas y el enemigo, Y el retiro, es en realidad cuando tenemos la experiencia, el poder, lo contactos y todo lo que hemos aprendido y podemos por fin de verdad hacer lo que queremos hacer, lo que es importante. Todos deberíamos de mirar a nuestra vida de esta manera.
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