| Bibliotecología |
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| Publicado el 6 de Agosto de 2007 |
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Buenas prácticas en biblioteca: una herramienta para combatir el desorden en Colecciones Bibliográficas
Analía Vecchi Pomphile
Directora de la Biblioteca del Campus Universitario de Olavarria
UNICEN
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Haciendo alusión a una expresión vertida en uno de mis editoriales anteriores decía más o menos lo siguiente: “Existen otras alternativas que pocas veces se contempla como salida o escape a situaciones de apariencia restringida, por factores económicos, u otros factores, y como la premisa es dar respuestas, recogidas en muchos casos por los gestores de las unidades de información, de la galera de algún mago internacional que convenza con sus trucos, entonces, en tiempos de crisis, aparece la creatividad implementada a bajo costo”. (1) |
Pensando creativamente, trataremos aquí, el tan agobiante, en términos de perdida de tiempo, de nuestro amigo “El desorden” en sistemas de libre acceso a las colecciones o los común llamados “sistemas de estantería abierta”.
Hace un tiempo, husmeando una publicación de la ALA (American Library Association), advertí la publicidad de un negocio de accesorios para bibliotecas. El negocio de etiquetas o labels de diversos colores para el ordenamiento temático en los estantes, en sí, un atractor a mi interés profesional, que derivó en la implementación de un sistema a imitación del original, de bajo costo, de acuerdo a nuestra realidad institucional.
NUESTRO ESQUEMA ORGANIZATIVO TEMÁTICO SE BASA EN EL SISTEMA DEWEY DE CLASIFICACIÓN
La clasificación decimal de Dewey (CDD, también llamado el sistema decimal Dewey) es un sistema de clasificación de bibliotecas, desarrollado por Melvil Dewey, bibliotecario del Amherst College en Massachusetts, EEUU, en 1876 y desde ese momento ha sido grandemente modificado y ampliado en el curso de las veintidós principales revisiones que han ocurrido hasta 2004.
CLASES PRINCIPALES
El sistema se hace de diez categorías ascendentes:
· 0 Computadoras, información y obras generales
· 1 Filosofía y psicología
· 2 Religión
· 3 Ciencias sociales
· 4 Lingüística
· 5 Ciencia y matemáticas
· 6 Tecnología
· 7 Arte y recreación
· 8 Literatura
· 9 Historia y geografía
Basado en la ordenación del conocimiento a través de dígitos, a un grupo principal se le asigna un dígito, del 0 al 9, y a cada nivel que deba ser creado dentro del grupo se le añade un nuevo dígito. Un ejemplo de tres niveles es el siguiente:
8 - Literatura
88 - Literaturas eslavas
882 - Literatura rusa
Como puede observarse, cada nivel es una especialidad del anterior.
En el año 1892, Dewey permitió a los belgas Paul Otlet y Henri Lafontaine traducir su sistema y éstos no se limitaron a una mera traducción, sino que introdujeron modificaciones que derivaron en la Clasificación Decimal Universal (CDU).
El sistema Dewey es actualizado constantemente por la Online Computer Library Center (OCLC).
DIFERENCIAS ENTRE CDU Y CDD
La CDU ha ido evolucionando y aplicándose más en los países de habla latina y en general en la Europa continental (Alemania, Francia, España, Italia...), mientras que la clasificación de Dewey se ha usado sobre todo en países anglosajones (Irlanda, Reino Unido, Estados Unidos, parte de la Commonwealth).
La CDU es más compleja de utilizar que la CDD, ofreciendo no sólo un sistema de subdivisiones cada tres dígitos, sino la posibilidad de combinar unas materias con otras mediante diversos símbolos. Incluso es posible la creación de nuevas categorías sin modificar la clasificación relacionando unas cifras con otras. Un ejemplo claro a este respecto que se suele dar en las facultades de biblioteconomía a los alumnos que aprenden a manejar la CDU es la Bioética, que es clasificada relacionando los dígitos de la Ética (Filosofía, dentro de la clase 1) con los de la Biología (Ciencias de la Salud, dentro de la clase 6).
Por tanto la CDU ofrece un sistema de uso científico para la organización del conocimiento, mientras que la CDD se ciñe generalmente a la clasificación de documentos y a la organización de una biblioteca.
En la CDU existe una clase principal vacante (4), que se reserva a futuras reestructuraciones de la misma, mientras que en la CDD se emplean todas del 0 al 9.
Luego de una breve introducción al Sistema de Clasificación adoptado, una síntesis comparativa entre CDD y CDU, volvemos a nuestro punto de interés, la implementación de un sistema que combata el desorden en nuestros anaqueles.
De manera muy simple asignamos un color, atinente a la colección activa: Amarillo, y adoptamos el papel autoadhesivo de colores como imitación de las “labels” del negocio citado en ALA.
Tabla de clasificación
Obras de Referencia

Tesis de Grado “Ingeniería”

Tesis de Grado “Humanidades”

Colección Menos Activa “Sector B”

Esta descripción de clasificación por colores, permite una organización a grandes rasgos. Una ágil manera de reconocer el material, su rápida localización para el préstamo y reubicación en el estante.
Y así podemos continuar subdividiendo nuestras colecciones de acuerdo al esquema de clasificación bibliotecológica que hayamos adoptado. Por ejemplo, luego de un estudio de la edad de la colección, podremos realizar una nueva clasificación, al que le asignaremos un nuevo color, para el área “colección menos activa” (ver grafico adjunto).
De asignar a toda la colección, una clasificación por esquema de colores, paralela a la topográfica, que identifique el área temática con la nomenclatura topográfica, es prioritario, para el uso del staff del área “Circulación y Préstamo” de nuestras bibliotecas, generar, tablas orientadoras o de señalización, con nuestro esquema de clasificación de colores, asignados a cada área temática, a fin de no intercalar el material precisamente, en desorden.
Esta clasificación por colores, también puede ser implementada para un control de inventario masivo. Es decir: ¿Cuantos verdes tiene la colección? ¿A que área nos estamos refiriendo? En este simple caso, hacemos alusión a las “Tesis de Grado de Ingeniería.”. Seria una nueva forma, de expresarnos, en nuestro cotidiano quehacer bibliotecológico.
A modo de ejemplo y de síntesis, la biblioteca posee 18.900 ejemplares, distribuidos de la siguiente manera:

Será hasta el próximo editorial, con esta nueva manera de expresarnos bibliotecológicamente, desde nuestro quehacer cotidiano.

REFERENCIAS
1. - Vecchi Pomphile, Analía. “La Economía y la creatividad en tiempos de crisis”.
2. - ALA: American Library Association.
3.- ColorMarq Label.
4.-Sistema Dewey de clasificación.
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