| Archivología |
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| Publicado el 16 de Noviembre de 2007 |
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Un momento histórico para el Uruguay
José Raúl Vaquero Pulido
Presidente de la Fundación Ciencias de la Documentación
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Siempre es un placer para mí saludar a la Comunidad Archivológica del Uruguay, pero lo es más, si cabe, cuando el 22 de Noviembre de 2007 (día del Archivólogo en el Uruguay) celebramos también 24 años de vida de la carrera de Archivología en el País. |
La carrera de Archivología se crea en el Uruguay en 1983, dentro de la Escuela Universitaria de Bibliotecología y Ciencias Afines, dependiente de la Universidad de la República, con el fin de integrar sus estudiantes y egresados en el medio social y consecuentemente hacia la extensión racional de los servicios especializados que son objeto de su investigación y estudio.
En ese momento el plan de estudios se estructuró con un tronco común (1er. año) con la carrera de Bibliotecología y un 2º año en el cual se incluyeron estudios técnicos fundamentales a aplicar en archivos. El plan se resumía en 2 años de estudios con cursos teórico prácticos complementados con prácticas curriculares en archivos y un trabajo final de investigación para optar al título de grado en Archivología.
Luego de 2 años de experiencia en la aplicación del plan de estudios se estimó conveniente la extensión del mismo, a fin de incorporar contenidos no contemplados, así como también convertirlo en uno específico que se adaptara a la realidad nacional, y que actualmente vuelve a estar en proceso de cambio.
Muchos son los avatares que la disciplina archivística ha sufrido en estos 24 años de maduración profesional, y aunque yo no soy la persona más indicada para hablar de los mismos, aprecio un importante avance en el posicionamiento de la identidad de los archivos y sus profesionales en la Sociedad Uruguaya de principios del siglo XXI.
Y es que la Sociedad de la Información en la que vivimos inmersos, posibilitada gracias a factores como el cada vez menor coste de las infraestructuras de comunicación (redes telemáticas), los equipos hardware (computadoras y celulares), así como un grupo cada vez mayor de software libre con soluciones casi en paralelo al software propietario, está provocando un fenómeno de Globalización del Conocimiento donde las sociedades se construyen y evolucionan con la participación activa de todos sus miembros, frente a sociedades oligárquicas donde los miembros de la sociedad generalmente eran simples observadores pasivos del devenir histórico que les había correspondido vivir.
Y es esta nueva Sociedad de la Información y el Conocimiento la que ofrece oportunidades renovadas al profesional de la Archivología, en un momento histórico sin precedentes para el Uruguay, coincidente con un proceso de ALFABETIZACIÓN INFORMACIONAL que se está produciendo a nivel mundial fruto de los cambios señalados. Alfabetización consistente en establecer habilidades y destrezas informacionales de los ciudadanos que les posibiliten una transformación de la información en conocimiento útil en su labor de influir en el quehacer de las sociedades en las cuales están inmersos.
En mi opinión, los archivos están ampliando sus límites de consideración social, evolucionando de ser vistos como simples repositorios de documentos antiguos, a una consideración de fuentes modernas de información, que permitan poner a disposición pública contenidos de nuestras historias y realidades integrales.
Es tal la importancia de esta nueva consideración social de los archivos, que el proceso de Alfabetización Informacional de las sociedades democráticas no sería posible sin ellos, ya que son ejecutores en democracia del derecho al acceso a la información generada por las instituciones en el ejercicio de sus competencias, dentro de los límites entre el derecho de los ciudadanos a ser informados y la protección de la privacidad de las personas. En este sentido, los archivos y sus profesionales deben exigir a las fuerzas políticas una mayor presencia y participación activa en la definición de las leyes de acceso a la información, estableciendo las responsabilidades con relación a la entrega de datos de forma clara y transparente, mismo con las formas de archivarlos, entre otras muchas ideas archivísticas que normalmente está obviadas por los legisladores.
Así mismo, surge una nueva misión educativa de los archivólogos, en colaboración con otros entes multidisciplinales, tanto a nivel externo, consistente en una alfabetización informacional del ciudadano para que conozca su derecho de acceso a la información, qué son los archivos y qué van a encontrar desde esta nueva dimensión social en los mismos. Como a nivel interno, capacitando al profesional archivólogo en las nuevas realidades sociales de los archivos, preparando sus fondos a novedosas formas de consulta con bases documentales de información para la investigación y el conocimiento fáciles de acceder y utilizar, así como contenidos actualizados y completos libres de copyright.
La Comunidad Archivológica del Uruguay ha recorrido en estos 24 años una gran parte del camino, pero el futuro se muestra lleno de retos profesionales que deben ser abordados con un espíritu de bloque en la profesión y cohesión de grupo. La efeméride que ahora celebramos debe servirnos para reconocer el momento histórico que Uruguay vive en el mundo de los archivos, y plantearnos propuestas reales de trabajo colaborativo en distintos ejes, siendo a mi parecer los más interesantes el eje social (qué pueden los archivos y sus profesionales aportar para constituir sociedades democráticas más justas y participativas desde la información y el conocimiento), y el eje legislativo (cómo participar e influenciar más activamente a nuestros legisladores en la definición de un marco legal informacional que entronque con la realidad del día a día de los archivos).
Me es muy grato compartir estas reflexiones tan personales con la Comunidad Archivológica del Uruguay. Y es que se ha hecho realidad algo que sólo hace unos años parecía una ilusión, como es el poder hablar directamente con nuestros representantes parlamentarios de todos estos asuntos. Así, la Senadora de la Bancada de Gobierno del Uruguay, Dña. Margarita Percovich, contó a todos los profesionales de España e Iberoamérica, en la Revista Documentación, sus profundos conocimientos del mundo archivístico y los cambios legislativos que en el País se darán para ajustarse a esta nueva realidad social de la información del siglo XXI. Ilusión que se hará igualmente realidad a finales de Mayo de 2008 cuando expertos mundiales de todos los países de habla hispana - la mayoría relacionados con el mundo político y legislativo - nos reunamos en La Paz (Bolivia), en el “I Encuentro Internacional InfoCC”, para establecer las bases de trabajo para construir sociedades democráticas más justas desde la información y el conocimiento emanados de la documentación que procesamos como profesionales.
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