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| Innovación |
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| Publicado el 11 de Septiembre de 2006 |
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La importancia de saberse un Águila
Carlos C. Gonella Stella
Socio Gerente de Indusoft SRL
Innovación y Consultoría en TIC´s
Misiones, Argentina
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Resulta difícil en nuestras sociedades tan solo pretender ser un Innovador. No existen en la mayoría de nuestros Países Americanos, verdaderos espacios de contención y soporte para quiénes pretendemos impulsar cambios, o adoptar siquiera paulatinamente metodologías o herramientas utilizadas exitosamente en otros lugares del Mundo. Los pocos espacios pasan por esfuerzos académicos o científicos, con muy poco presupuesto y demasiado alejados de la demanda existente en el mercado empresarial. |
En mis más de 20 años de actuación profesional, preocupado por mi crecimiento permanente, investigando y aplicando mis conocimientos aplicados al desarrollo de soluciones sistémicas innovadoras en materia de TIC´s, siempre pude encontrar quiénes me acompañaran en el desafío, a la búsqueda del rumbo correcto en el camino. Trabajando en verdaderos equipos dónde maximizamos y potenciamos capacidades, aplicando inecuaciones (1 + 1 > 2), obteniendo soluciones integrales importantes, que aún hoy sobreviven desde hace más de 10 años a los ajustes y cambios demandados en las organizaciones, tratándose de sistemas de información, creo que hablan muy bien de su arquitectura y concepción, de lo contrario sus autoridades hubiesen optado por abandonarlas y remplazarlas.
Pocas veces uno se detiene a preguntarse si el esfuerzo vale la pena, en mi caso la respuesta positiva, firme y sencilla, surge al solo pensar en dejarles una humilde herencia a los jóvenes, a quiénes quiero y me han acompañado tanto en el recorrido. El solo recuerdo de mis épocas de juventud, dónde al iniciarme en la profesión pensaba en quiénes me podrían orientar siquiera, mostrándome experiencias y recomendaciones. No hablo de docentes o académicos, que los hay y muy buenos, desinteresados y mal pagos, verdaderos apasionados enamorados de su vocación, hablo de lo difícil que resulta encontrar una guía o tutor en el camino del Emprendedor innovador, quién desinteresadamente nos transmita sus conocimientos aplicados en la materia.
Creo que nuestros valores sociales han cambiado, tristemente uno de los más afectados es el respeto por nuestros mayores, fuentes de sabiduría de VIDA e histórica y naturalmente dispuestos a transferir conocimientos. Pienso que ésta condición es la que sin querer, a poco de cumplir mis 40 años, hizo que mi grupo de colaboradores y amigos, sencilla y respetuosamente me pasaran a llamar “el Viejo”. En ningún momento suena ofensivo, para nada, es como cariñosamente, se hacen reconocedores de este espíritu mío desinteresado, hasta por momentos desafiante y rayando lo agresivo, que me lleva a provocarlos a desarrollar sus capacidades y aplicar su Inteligencia, cómo dicen los que saben “no alcanza con adquirir conocimientos, inteligente es aquél que realmente los aplica”.
El hecho de pretender inventar o tan solo innovar, nos hace requerir de largos períodos de investigación e incorporación de datos, ahora esto no asegura que contemos con información, menos aún que nos estemos enfocando correctamente en función de nuestros objetivos y resultados esperados. Hace falta cada vez más disponer de verdaderos Equipos Humanos coordinando juntos, no tan solo un grupo de personas que se juntan para desarrollar un proyecto, resaltando y demandando cada vez más un fuerte liderazgo, la adopción de técnicas probadas para trabajo en equipo y cada vez más Gestores de Información, verdaderos especialistas utilizando sistemas pensados para administrar el Conocimiento.
Puede que los grandes individualismos del pasado, difícilmente se puedan repetir en el futuro, cada vez más veremos numerosos Grupos de Investigadores obteniendo avances científicos, aprovechando incluso los éxitos y fracasos de otros, razón por la cuál debemos estar muy bien preparados para acceder a estas valiosas experiencias, en espacios cada vez más colaborativos y abiertos, dónde el Rol de las TIC´s y la Gestión del Conocimiento en Redes, serán fundamentales. Ya se habla incluso de la participación activa y permanente de los destinatarios o clientes de estos avances innovadores, reconociéndose ventajas importantes al ordenar su participación efectiva, en el propio proceso de innovación.
Los estados, prácticamente ausentes de la importancia de fomentar y respaldar la Innovación, permiten y participan de la adquisición del conocimiento tecnológico reservado para unos pocos Países. Los empresarios nacionales, en su gran mayoría desconocedores de las ventajas de apoyar la innovación y el desarrollo tecnológico local y regional, no logran ver las consecuencias en el corto y mediano plazo al perder competitividad en un Mundo globalizado, quedando expuestos y dependientes de los favores y decisiones de los “dueños del conocimiento”.
Ahora bien, por qué el título de esta reflexión “la importancia de saberse un águila”, paso a contarles que mi compañera y amada esposa desde hace 28 años, en su propio e inquieto crecimiento cultural y espiritual, conociendo esta pasión mía de innovador, me transfiere parte de su conocimiento respecto a la cultura Maya en nuestro pasado Americano. La cultura Maya parte de reconocer la existencia de 20 sellos, dónde a cada ser humano en virtud a su fecha de nacimiento le corresponde un Sello, el cuál responde a un calendario solar-lunar, para mi sorpresa NO ES Casualidad que mi sello Maya es el águila. Este sello se caracteriza por ser visionario, la mirada del águila es extraordinaria en su alcance, volando muy alto y logrando ver lo que “otros no alcanzan a ver”, pero también suele ser una “animal de hábitos solitarios”, siendo esta última característica la parte negativa, uno debe cuidarse de la soledad que en ciertos casos conduce a la depresión. No se hacen una idea de lo bien que me vino, cuándo hace poco más de cinco años atrás y por segunda vez, me insistió en la lectura de las características del Calendario Maya, siendo uno apasionado de las ciencias “duras”, al verme demasiado solo y alejado de “muchos”, su lectura me permitió comprender que, “quién toma el camino de la innovación, seguramente deberá transitar grandes tramos de SOLEDAD”. Posiblemente, existan sociedades que comprendan lo valioso y útil que resulta contener a estas águilas, ayudarles a sostener espacios de transferencia de conocimientos y experiencias, facilitadores de transitar en el terreno de Innovación y Emprendimiento empresarial, que cuenten con las condiciones que permitan formar a sus “pichones”, para que vuelen solos y mejor aún.
Puede que llegue el día dónde estas águilas puedan seguir volando alto, no abandonadas y casi obligadas a llegar LEJOS buscando nuevos Nidos, dejando atrás sus afectos y Países. Ahora por lo menos distingo por que debemos luchar, y puedo controlar mejor mi SOLEDAD, esperando y exigiendo mejores condiciones para nuestros hijos y nietos, por Ellos no debemos perder estas oportunidades, seguiré insistiendo con alegría y firmeza en fomentar y descubrir estos espacios.
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