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| Sociedad de la Información |
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| Publicado el 20 de Febrero de 2007 |
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Las tendencias de las Nuevas Tecnologías de la Información e Internet
Mª Auxiliadora Martín Gallardo
Secretaria General
Fundación Ciencias de la Documentación
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En los últimos años el desarrollo de la humanidad ha estado caracterizado por una avalancha constante de resultados novedosos en las nuevas tecnologías de la información e Internet, gracias a lo cual hoy manejamos con facilidad volúmenes sorprendentes de información, tanto para realizar las más compleja tareas en cualquier actividad profesional, como para tomar la más simple de las decisiones en la vida cotidiana. |
La variedad y efecto de esos resultados ha sido tan amplia y profunda que en pocos años han dado lugar al surgimiento de la economía basada en el conocimiento, con su correspondiente tipo de sociedad: la sociedad basada en la Información y el Conocimiento.
Una visión idealista del libre intercambio de información e ideas ha ejercido un loable influjo en el desarrollo de Internet. Con todo, su configuración descentralizada y el proyecto igualmente descentralizado del World Wide Web de finales de la década de 1980 demostraron que coincidía muy bien con la mentalidad opuesta a cualquier tentativa de reglamentación por la responsabilidad pública.
La explosión de la tecnología de la información ha incrementado la capacidad de comunicación de algunas personas y grupos favorecidos durante mucho tiempo. Internet puede servir a la gente en su ejercicio responsable de la libertad y la democracia, ampliar la gama de opciones realizables en diversas esferas de la vida, ensanchar los horizontes educativos y culturales, superar las divisiones y promover el desarrollo humano de múltiples modos.
Gracias a este desarrollo tecnológico, en muchos aspectos y en los últimos años, se han eliminado progresivamente el tiempo y el espacio como obstáculos para la comunicación entre un gran número de personas. En gran parte, las nuevas tecnologías conducen y sostienen la globalización, creando una situación en la que las fronteras se minimizan, pudiendo acrecentar la riqueza y fomentar el desarrollo. Internet puede unir a la gente, pero también puede separar a las personas y a los grupos divididos por ideologías, políticas, posesiones, raza, etnia, diferencias intergeneracionales e incluso religión.
LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN, UN PASO MÁS ALLÁ
La Sociedad de la Información, en la que actualmente estamos inmersos, requiere, además de incrementar el acceso y el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC), resolver las estrategias de los países, como respuestas nacionales a los profundos y radicales cambios que estas tecnologías están produciendo en la economía, el comercio, la cultura, el trabajo, la salud, la educación y, en general, el desarrollo socioeconómico.
Es legítimo destacar que mientras la sociedad intenta establecer condiciones y condicionantes que un tanto normalizan y regulan los procesos de percepción, análisis, tratamiento y difusión inherentes al fenómeno información, el propio fenómeno siempre ha actuado como elemento determinante de la estructura de los roles desempeñados por los actores de esa sociedad.
De esta manera, los patrones de acceso a la información han funcionado como patrones de inclusión / exclusión de los procesos de interacción social. Los aspectos jerarquía, socialización e identidad a escala societal están fuertemente influidos por las situaciones de acceso a la información.
De ahí podría afirmarse que la información ha sido y es utilizada como elemento para generar exclusión y enormes diferencias en cuanto a desarrollo económico, político y social, entre y dentro de las naciones. Igualmente, ante la situación actual caracterizada por rápidos y profundos cambios estructurales, la globalización, las urgencias sociales y de reducción de la pobreza, y la necesidad de creación de empleo, se requiere sin duda de un acceso efectivo a la Sociedad de la Información como instrumento que contribuya a un desarrollo eficiente, equitativo y sustentable.
Los actuales cambios tecnológicos conducen a la modificación de la base material de la sociedad. La globalización y la interdependencia de las economías nacionales crean nuevas formas de relación entre las naciones y nuevos problemas al magnificarse el valor económico de la información. Se tiende a la profundización de la denominada brecha digital que margina a los países y sectores sociales con débiles infoestructuras. Las oportunidades económicas, políticas, educacionales, etc. pasan inadvertidas para aquellos que no tienen, o no pueden tener, la adecuada infraestructura tecnológica e informacional que permite el acceso a la información y el conocimiento.
Muchas Instituciones estamos siendo conscientes que una estrategia nacional e internacional hacia la Sociedad de la Información no se concreta únicamente a través de consideraciones “tecnológicas”, sino también incorporando aspectos relacionados con el capital humano, la investigación y la educación, la formación, la gestión, las finanzas, la producción de contenido y otros.
El desafió inicial se encuentra en la definición de estrategias y metodologías de acción que permitan incorporar a los países a este debate y, por consiguiente, poner en marcha esfuerzos concretos hacia el desarrollo de la Sociedad de la Información / Sociedad del Conocimiento.
Es precisamente la magnitud de las dimensiones política y económica las que han motivado el debate entre los miembros, representantes, observadores de organizaciones internacionales gubernamentales y ONGs en aras de consensuar la proyección de esta sociedad fundamentada en los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración del Milenio.
Bajo la égida de estos principios se pretende alcanzar una sociedad caracterizada por el acceso y el uso universal de información para crear, acumular y difundir el conocimiento; pues se reconoce que el conocimiento, la información y la comunicación son fundamentales para el progreso, los esfuerzos y el bienestar de la humanidad.
Para que la Sociedad de la Información sea también Sociedad del Conocimiento se requiere mucho más que la voluntad de quienes están interesados en ella. Hacen falta estrategias públicas, pactos nacionales e internacionales, cooperación de sociedad y Estado. Es preciso, además, que los ciudadanos se manifiesten, propongan, reclamen, idealicen, acerca de y en los espacios de la Sociedad de la Información.
Recordaremos aquí la definición de los documentos preparatorios para la Cumbre de Ginebra: “Es una nueva forma de organización social, más compleja, en la cual las redes de TIC más modernas, el acceso equitativo y ubicuo a la información, el contenido adecuado en formatos accesibles y la comunicación eficaz deben permitir a todas las personas realizarse plenamente, promover un desarrollo económico y social sostenible, mejorar la calidad de vida y aliviar la pobreza y el hambre”.
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